SUSANA PÉREZ: “QUIERO SEGUIR DISFRUTANDO DE ESTE DEPORTE EL MÁXIMO TIEMPO POSIBLE.”

UNA VEZ REALIZADO EL PERTINENTE ENTRENAMIENTO, LA JOVEN VALENCIANA NOS ATIENDE AMABLEMENTE LA LLAMADA EN UNA TARDE APACIBLE Y SOLEADA DE DOMINGO

© CLUB CICLISTA MERUELO

Durante los 2-3 años que llevo siguiendo el ciclismo femenino de una forma mucho más directa (presenciando carreras en directo, informándome más asiduamente acerca de todo de tipo de cuestiones inherentes a ello, etc.), he tenido la gran suerte de poder conocer en persona a muchísima gente, tanto ciclistas de todas las categorías como personas que realizan distintos labores en el ‘mundillo’ ciclista (periodistas, fotógrafos, etc.). Asimismo, el lanzamiento de esta página web me ha dado la increíble oportunidad de entrevistar a muchas de ellas y, por ende, conocerlas mucho más a fondo: es cierto que algunas ya las conocía de antemano tras haber podido coincidir con ellas en alguna que otra carrera, pero la verdad es que hay otras que, aun no conociéndolas hasta el momento en que las entrevisté, me ha valido de sobremanera para conocerlas mucho más en detalle y hacerme un poco a la idea de cómo son tanto a nivel de persona como en sus vidas personales y cotidianas.

Así pues, y si os soy sincero, me ocurre esto mismo con la entrevistada del día del hoy, justamente con la valenciana Susana Pérez (Valencia, 2001): aún no he tenido la suerte de ni coincidir ni hablar un momentito con ella, pero, gracias a la alegre y tendida entrevista que mantuve durante el día de mi cumpleaños, tuve la gran suerte de conocerla muchísimo mejor y hacerme eco de algunos de sus ‘entresijos’ personales de una forma mucho más directa. Si os digo la verdad, tengo muchas ganas de hacer realidad lo más rápido posible el deseo de estar con ella en persona y hablar, aunque sea, un momentito con ella, pues además de haberle entrevistado y haberme parecido una gran persona, el año pasado tuve la suerte de verle competir en directo en varias de las carreras de Euskadi (Larrabasterra, C.R.I. de Santuario de Urkiola).

Sé casi a ciencia cierta que, antes o después, dicho deseo personal se va a poder llevar a cabo, pero, mientras espero pacientemente, en este caso sois todos/as vosotros/as los/as disponéis una bonita oportunidad para saber cómo es y descubrir que no solo no es una gran ciclista, sino que también lo es como persona, pues, tal y como nos lo ha corroborado una de sus mejores amigas, es una chica que está dispuesta a ayudar a las demás lo mejor posible en todo momento. ¿Que no me creéis? Bien. Os recomiendo con toda mi buena voluntad que procedáis a la lectura, pues sinceramente creo que os resultará muy muy interesante. ¡Adelante! ¡Espero que os guste muchísimo!

– Para aquellas personas que aún no te conozcan muy bien… ¿cómo te describirías? ¿Quién es Susana?

Soy una chica trabajadora y deportista: me gusta muchísimo el deporte y, de hecho, durante toda mi vida lo he practicado.

– ¿Cuál ha sido tu relación con el deporte desde que eras pequeñita?

Cuando nací, en vez de chupete, casi que me pusieron un manillar… [risas]. Toda mi familia tiene una gran unión con el ciclismo: mi abuelo fue ciclista, mi hermano corría en bici, mi padre practica ciclismo hoy en día, etc. Además, en mi caso solía ir a las carreras a ver a mi hermano, y había veces en las que lloraba por el hecho de que también quería correr cuando tenía 2 añitos… Entonces, ya a los 3 añitos, cuando ya se pudo correr, quería hacer bici y hacer bici…

Mientras tanto, lo compaginaba con la gimnasia rítmica y con la natación, pero llegó un momento en el que mis padres me dijeron: ‘a ver, que te me vas a morir… escoge un deporte’. Por tanto, opté por escoger la bici… y mira, desde los 3 añitos sigo practicando ciclismo hasta el día de hoy.

© SUSANA PÉREZ

– Ahora que comentas que ibas a ver en directo a tu hermano… ¿Qué es lo que más te gustaba de aquellos días de competición?

De la etapa de escuelas, lo que más me gustaba era el ambiente que se respiraba: es cierto que dentro de la carrera tienes tus rivales, pero una vez acabada éramos amigas. Además, y aquí en Valencia, después de la carrera te daban un bocadillo, por lo que solíamos ir todas juntas a merendar y a jugar todas juntas. Asimismo, eso de que aunque dentro de la carrera sea tu ‘rival’ pero una vez acabada puedas jugar a fútbol lo que sea… era muy muy bonito, ese ambiente bueno…

Por ejemplo, mi hermano luego hizo fútbol, y la verdad es que en dicho deporte todo eran malas palabras, era muy diferente… Ya te digo: el ambiente que se respira en los días de competición me encanta.

– Encima de la bici erais rivales, pero luego amigas…

Eso es, como ahora mismamente. A ver, cuando vas a cualquier carrera y no es de tu equipo, si tienes que atacarle lo tienes que hacer, pero eso sí, una vez fuera de la carrera somos súper amigas. Si te digo la verdad, creo que esto es de las cosas que más me gustan del ciclismo.

– ¿Hay algo que eches de menos de tu etapa escolar?

Pues acabar la carrera y que me dieran un bocadillo… eso sentaba de locos [risas]. Además, cuando por ejemplo estaba en promesas, hacías tu carrera, merendabas con tus amigos y, a continuación, ibas corriendo a ver la carrera de de las infantiles para ver quién ganaba y, mientras, a animar a las de tu equipo… Esto es algo que echo mucho de menos…

Por darte otro ejemplo, ahora suelo ir a ver carreras de escolares (bueno, este año no, por ello de la situación sanitaria), y lo cierto es que se me cae la baba con los enanos: ves a un ‘nene’ con 4 ruedas con cara de sufrimiento y… A mí se me cae la baba [risas].

© IRENE MORALES

– Una vez que acabaste la etapa de escolares, pasaste a cadetes… ¿Hubo algo en especial que se te hiciera difícil?

Para mí, dicho salto fue espectacular, ya que tuve una buena temporada en el 2. año de infantiles. En mi caso no vi un salto brutal, sino que me lo tomé como una experiencia nueva, algo para poder viajar fuera de Valencia con mi padre, ya que es él quien, mayormente, me acompaña a cualquier lugar de España cuando me desplazo a competir…

En la mayoría de las veces suelo ir al norte, pues es donde mayor afición hay, pero en mi caso nunca me suelo meterme presión, pues aprendo de las cosas y disfruto a tope, nada más. Por ejemplo, el salto de cadetes a juniors sí que lo vi más brutal, porque claro, pasabas de correr carreras de 30km a unos de 60km junto con ciclistas Sub23 y Élite… En mi 1. año de juniors igual no, porque Mavi, Eider, las Movistar, etc. no podían meterse, pero cuando en el 2. año de juniors corrías con ellas te decías a ti misma: ‘joder, madre mía, dónde me he metido…’ [risas]. Pero bueno, al fin y al cabo eso te hace fuerte, por lo que hay que ver el lado positivo [risas].

– Antes hemos hablado de tu etapa de escolar, cadetes, juniors, etc. En tu caso, desde el principio estuviste en el ‘Hyundai Koryo Car – Dstrel’, ¿no?

Sí, eso es. La etapa escolar la hice en el equipo de mi pueblo, en el Aldaia, y luego me fui al Hyundai Koryo Car – Dstrel: desde el principio confiaron en mí, y lo cierto es que me llevaba muy bien con Salva, ya que desde infantiles le conocía. Como curiosidad, y como es lógico, él solía venir a las carreras, por lo que cuando le veía siempre le decía: ‘¡voy ir al Hyundai, eh!’ [risas].

Estuve muy bien en la estancia que realicé allí, ya que desde el principio me cuidaron muchísimo. Durante aquella etapa, siempre pensé lo siguiente: ‘para qué cambiar de equipo en esta etapa de aprendizaje si me están tratando bien, es un equipo de aquí de Valencia, estoy a gusto…’. Por todo esto, decidí realizar los 4 años de cadete y junior en este equipo.

– Salva es el director del ‘Hyundai Koryo Car – Dstrel’, ¿no?

Sí, exacto. En aquel equipo estaban Pablo, Vicente y él.

© SUSANA PÉREZ

– ¿Qué es lo más importante que te enseñaron tus directores durante aquellos años y que te hayan venido genial para afrontar los retos y el futuro?

Por ejemplo, recuerdo algunas carreras en las que acababa enfadada y llorando, y acto seguido me cogía Salva y me decía: ‘no pasa nada, hay muchas carreras’. Sinceramente, la persona con quien más relación tenía y la que más tranquilidad me daba era Salva, pues claro, él era una persona muy tranquila y yo muy nerviosa y alocada, por lo que él me transmitía esa tranquilidad de: ‘no pasa nada, has hecho muy bien.’… Siempre me ayudaba a mirar el lado positivo.

Asimismo, el trabajo en equipo también lo entrenamos mucho, sobre todo en el 2. año de cadetes. Sinceramente, éramos un equipo muy fuerte: estábamos Sara Bonillo, Marina Garau, Sara Grañana, Zoe, etc., y como éramos chicas que nos conocíamos desde siempre, el hecho de combinar amigas y deporte fue algo brutal.

– O sea, que se puede decir que fue como tu 2. familia…

Sí, eso es. El equipo que tuve en escolares lo considero como mi 2ª familia, ya que para mí, mis directores Toni Samper y Amparo fueron muy importantes. Además, ten en cuenta que empecé con ellos desde que tenía 3 años, e imagínate lo que me aguantaron… ‘Koryo‘, en cambio, lo vi más como un aprendizaje y un salto a una categoría superior.

Ahora mismo estoy en Río Miera – Cantabria Deporte, y la verdad es que es impresionante: estoy todavía mejor, voy de mejor en mejor y, sinceramente, eso es lo que más me importa, estar en un sitio que te cuiden, te quieran y que te apoyen en todo.

– Aunque pueda parecer algo nimio, tengo la percepción de que, en deportes como el ciclismo, tener personas dentro del mundillo que te apoyen y te ayuden en todo es imprescindible… En tu caso, y más allá de la familia, ¿hay alguien que haya sido un gran sustento para ti?

Para mí ha sido el equipo Río Miera – Cantabria Deporte… Cuando di el salto de juniors a Sub23 lo hice a este equipo, un conjunto súper humilde y que, por aquel entonces, no era ni iba a ser un equipo Continental. En el momento de hacer este salto, hablé con Rober, y le dije: ‘quiero un equipo que me enseñe a trabajar en equipo, que me enseñe a ir en un pelotón de una categoría de ya cierto nivel…’. Cuando aún no estaba con ellos, desde fuera veía que les invitaban a muchas carreras guay, tipo Vuelta a Burgos, por lo que buscaba un equipo que me diera ese nivel… pero eso sí, sin presión y siempre apoyándome.

Ahora que lo pienso, la verdad es que acerté con todas, ya que es un equipo que me está apoyando desde el minuto 1 y confían en mí desde siempre. En mi caso, en juniors sólo destaqué en un par de pruebas del Torneo Euskaldun y en un Campeonato de España que acabé en 7ª posición, por lo que ya te digo, tampoco tuve resultados brutales, por lo que el hecho de que confiaran en mí sin pedir nada a cambio fue brutal. Además, cuando estábamos en cuarentena se volcaron muchísimo: casi todos los días nos preguntaban cómo estábamos, realizábamos videollamadas para ver cómo íbamos, nos hacían sentir familiares de un gran equipo, etc.; siempre estaban allí, y creo que todos los equipos no pueden decir esto. Además, lo que más me gusta de mi equipo es que siempre llevan la humildad por delante y que, sinceramente, es un equipo que, en sí, es una familia.

© SUSANA PÉREZ

– Cuando estabas en el ‘Hyundai Koryo Car – Dstrel’, ¿cómo os organizabais logísticamente para desplazaros a las carreras?

Nosotras salíamos desde Valencia, precisamente desde Paterna, ya que nos solíamos juntar en un punto. Pero bueno, la situación podía diferir un poco dependiendo de mi padre: si él podía venir conmigo, me subía en coche y acudíamos a ese punto para, a continuación, salir todas juntas. Si no, mi padre me dejaba allí y me desplazaba en el coche del equipo sin ningún tipo de problema, pues me cuidaban como nadie. Para volver, pues lo mismo: íbamos al mismo punto, y tengo que decir que, normalmente, Salva tenía que llamar a nuestros padres, ya que nos quedábamos dormidas por el camino… [risas].

– Marina Garau, tu ex-compañera, me comentaba que había veces en las que llegaba a casa a medianoche y que sólo solía tener 2-3 horas para cambiarse, comer algo y volver a la escuela… Pues claro, ella vive en Mallorca, por lo que realizar viajes en barco le quitaba mucho tiempo para el tema de viajes…

Claro, eso es. Por darte un ejemplo, nosotras llegábamos tarde, dormíamos solo 5 horas, etc. Pero bueno, ya no es que llegas, sino que tienes que hacer otro vuelo, llegar a casa… Bueno, por lo menos el estar viviendo en la península es mucho mejor…

– De hecho, realizar tiradas tan largas en coche cansan muchísimo muscularmente…

Muscularmente, mentalmente,… de todo. En mi caso, solía tener unas ganas impresionantes de llegar a casa, pues había veces en las que le decía a mi padre: ‘acelera, que quiero llegar a casa para ducharme y dormir [risas].

– Además, en tu caso vives en la otra punta del país, y como casi todas las carreras suelen ser en el País Vasco, intuyo que sería un inconveniente para vosotras por el tema de distancia y el tiempo de viajes…

Sí, bueno… A ver, dentro de lo malo, lo bueno es que nunca hemos hecho viajes de más de 7 horas… Por ejemplo, salíamos de clase a las 13:00, llegábamos a las 15:00 al punto de encuentro para subirnos para arriba, por lo que tenías que dejarlo todo preparado de antemano… Ahora ya no ocurre esto, pero cuando estaba en categoría cadete y junior había veces en las que solía ir al instituto con mi mochila y mi maleta para que, a continuación, mi padre viviera corriendo… Era súper caótico.

Por ejemplo, si el día de salida era un sábado por la mañana… pues bueno, bien, ya que mi padre no trabajaba y, por tanto, te levantabas sin prisa y salíamos tranquilos. Pero eso sí, si la salida tocaba un viernes… pues claro, tampoco podías salir muy tarde, ya que si salías a las 14:00, ya tenías que saltarte una clase y… A ver, los ‘profes’ entendían por qué lo hacía, pero claro, tener que irte con la maleta al instituto y todas estas cosas era un caos [risas].

© SUSANA PÉREZ

– Supongo que para compaginar los estudios, la Selectividad y todo en tu 2. año de juniors sería un lío…

No, no, no hice el Bachillerato, ya que fui directamente a un Grado Medio de Deporte. En mi caso, compaginé dicho Gradio Medio con la categoría juniors, y ya mi 1. año de Sub23 coincidió con las prácticas, pero lo cierto es que los pude llevar bastante bien ambas cosas.

– Si se puede saber, ¿sobre qué versaba dicho Gradio Medio? ¿Sobre entrenamientos, masajista, etc.?

Era sobre la equidad físico-deportiva en el medio ambiente: tocabas hípica, montaña, bici de MTB, etc. Luego, en el ámbito teórico, tocabas fundamentos biológicos, FOL, AGF, valores éticos,… un poco de todo vamos. De hecho, dicho Gradio Medio estaba enfocado para monitores de niños,…

– Intuyo que tienes claro que en tu futuro quieres dedicarte al mundo del deporte…

Sí, sí, así es. En mi caso, y como realmente no quería hacer el Bachillerato, ya que pienso que esto es para personas que quieren hacer una carrera universitaria con la Selectividad y tal, al final tiré por ahí, pues al tratarse del deporte me encanta mucho. En mi caso, lo que quiero es ser Policía Nacional o Guardia Civil, así que sí… tiré un poco por ahí.

– Puedo darte fe de ello, pues el Bachillerato, luego la Selectividad, los exámenes, los nervios, etc. es muy muy lioso…

Antes te he comentado, pero como lo que quiero es ser Policía Nacional y no quería estudiar ninguna carrera, escogí un Grado Medio, luego pasé a uno Superior y, ahora mismo, estoy trabajando.

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– ¿Y qué tal te organizas para compaginar el trabajo con el aspecto deportivo? Me comentaste que tenías que ver qué tal tenías los turnos de trabajo y amoldarte según ellos…

Estoy trabajando en Decathlon, y lo bueno es que me ayudan muchísimo en todo. Como curiosidad, cuando realicé la entrevista de trabajo les dije que la bici era casi intocable… [risas]. En nuestro caso, nos organizamos muy bien: entre semana suelo tener normalmente turnos de mañana para así poder salir al mediodía con el calorcito, y cuando el sábado me toca entrenar fuerte, intento que me cambien de turno para así librarme. o si no, trabajo de tarde para así poder entrenar tranquilamente por la mañana… Pero sí, sí, se portan muy muy bien conmigo.

© LUIS VALLE SÁNCHEZ

– El hecho de que te entiendan que por temas de entrenamientos y carreras necesitas cambiar de turno es muy importante, pues hay veces que no suele ser posible…

Efectivamente. Tengo que admitir que me he topado con muy buenos compañeros, eh. Además, Decathlon va por secciones, y en una ocasión me tocó cambiar el turno a raíz de una carrera (se trataba de la Volta a Valencia, una carrera que, a la postre, se tuvo que anular): hablé con un compañero, y cuando le pregunté si me podría cambiar turno, me dijo que sí, que no habría ningún problema… Al fin y al cabo, ya te digo… me he topado con muy buenos compañeros.

– Regresándonos a tu etapa de juniors, ¿qué aprendizaje realizaste en tu etapa de juniors respecto a la de cadete? No sé, que igual una vez realizado los 2 años de juniors ya sentías que te posicionabas mejor, que leías mejor las carreras, etc.

Lo que más me he notado mejorada es cuando he corrido con gente que anda y sabe andar… Por norma general, me suelo colocar bien, pues toda la vida estoy haciendo bici y, quieras que no, aprendes mucho. Por darte un ejemplo, aprendes a quién vigilar, a leer la carrera, anticiparte a un movimiento, saber si tal chica va en la escapada es que dicha fuga es buena y va a llegar, etc. Son cosas así, cosas que, cuando compites con mayores, aprendes muchísimo.

– Relacionado con ello, y como curiosidad, ¿hay ciertos gestos que te guían y que delatan el porvenir de las cosas?

Pues es muy fácil… Tú vas en el pelotón, y en cuanto alguien se aparta a poco que haya un hueco a la derecha y baja 2 piñones, sabes que va a arrancar. Asimismo, si vais un poco lentas, tienes que vigilar, ya que alguna va a atacar seguro, y en los repechos y/o subidas atacan siempre, por lo que hay que estar muy atenta…

A ver, creo que las chicas somos más guerreras y que no dejamos que se vaya ninguna… Los chicos, si no conoce al que ataca, son más de: ‘bueno, ya parará’. En nuestro caso, bien sea que quede siempre la última, bien la primera, pensamos: ‘no te vas a ir, no te vamos a dar la oportunidad’. Al fin y al cabo, gracias a todas estas cosas aprendes a leer la carrera…

Ahora que lo comento, esto mismo me ha pasado este año con Aida Nuño: ella nos ayuda muchísimo, pues es una persona que está ahí siempre. Además, este 2021 está haciendo prácticas de directora, y la verdad es que se nota muchísimo cuando está con nosotras, ya que es una persona que te quiere enseñar en todo.

© SUSANA PÉREZ

– Ahora que mencionas lo de saber leer la carrera, querría comentarte una pequeña anécdota. A una muy buena amiga tuya le comenté que iba a entrevistarte y, a raíz de ello, le pregunté si conocía alguna curiosidad sobre ti para que te la pudiese comentar. Así pues, me indicó que, en una determinada carrera, actuaste como si fueses su madre, pues me dijo que tenías más esperanzas en que ella entrara en una escapada que ella misma en su interior…

Ya sé quién es… ¿Puede ser Pilar? [risas].

– ¡Exacto! Qué rápido lo has averiguado… [risas].

[Risas]. Pilar es una chica al que le puedes contarle lo que quieras: le conozco desde hace tiempo, y la verdad es que me llevo muy bien con ella. Esto que me cuentas pasó en los Campeonatos de Cantabria en nuestro 2. año de juniors: ella llevaba un año corriendo que no quería entrar en el pelotón, por lo que quieras que no, siempre intentas ayudar a cualquiera… En dicha carrera se hizo una escapada, ella se fue para adelante y, de repente, veo que se paraba… Le dije: ‘¡¿pero qué haces?! ¡¿Para qué te has parado?! Le tuve que pegar un grito como diciendo: ‘¡tira para adelante! [risas]. Olvídate de todo, si al final te cogemos, ya te cogeremos, pero vete adelante…’.

– Fíjate, tenías más confianza que ella… Me pareció curioso…

Sí, sí… De hecho, muchas veces hablamos sobre ello…

– También me comentó que en todo momento estás para ayudar a toda la gente de todas formas, y que muchas veces miras más por las demás que por ti misma…

No es que mire más por las demás que por mí misma, sino que si en mi caso hubiese empezado en este deporte y tuviese una amiga que lleva ya años corriendo y que sabe correr en el pelotón, me gustaría que me ayudara, por lo que es por ello que siempre intento ayudar a las demás.

Además, Pilar es una persona de 10: no sé si la conoces o no, pero es una chica que te va a ayudar siempre y dará lo mejor de ella para ti. Por tanto, para mi fue una manera de recompensarlo, ¿sabes?

– Ahora que lo mencionas, tuve la oportunidad de conocerla el año pasado, y la verdad es que me pareció una chica súper maja…

Si te soy sincera, es una chica de 10.

© OLGA CHASCO

– Ya centrándonos en el año pasado, ¿qué tal sobrellevaste mentalmente el confinamiento? El hecho de no poder entrenar fuera y, por ende, ejercitarte en el rodillo, no poder poder competir ni poder salir de casa, etc.

A ver, es un poco complicado… De cabeza voy bien, porque no soy de esas que se van de fiesta ni necesita salir de casa todos los días… Soy de esas que va a clase, llega a casa, entrena, vuelve a casa, peli y sofá… Si algún día me quedaba con amigos perfecto, pero ten en cuenta que tras entrenar pues…. estoy más cómoda en el sofá, y hasta hay veces en las que le he dicho a mi mejor amigo que venga a casa porque no iba a salir [risas].

En cuanto al confinamiento, y haciendo mención al aspecto mental, al principio lo llevé mal, ya que no podía ver a mis abuelos, y siendo yo una chica muy familiar, pues claro… Como curiosidad, siempre suelo tener la costumbre de pasarme por la casa de mis abuelos: aunque sea únicamente para darles un beso y marcharme, aun así tengo que pasarme por allí. Además, se dio la casualidad de que, como mis padres estás separados, había día en los que no veía a alguna de ellas, pero a base de videollamadas estábamos en contacto, pero sí, sí, aquello fue un poco caos… Pero bueno, como te he comentado antes, soy una chica tan familiar que todo el rato estaba con mi padre y su pareja diciéndoles: ‘ay, vamos a jugar a las cartas, a tal, a lo otro, etc.’. Soy una chica que siempre está haciendo el tonto, por lo que bueno, creo que ellos acabaron peor que yo [risas].

En cuanto a los entrenamientos… ¿sabes lo que es odiar el rodillo? Pues en mi caso triplicado [risas]. Hasta entonces, nunca en mi vida había realizado más de 1 ahora, y en aquella vez lo hice porque estábamos haciendo un entrenamiento de equipo y porque Cristina estaba mirando, porque si no tampoco… Eso sí, cuando nos dieron la oportunidad de entrenar fuera, me puse la alarma a las 5 de la mañana para poder salir a las 6 a primera hora, madre mía… Me dije: ‘voy a salir tranquilita’… las narices, fui a salir a quemarlo todo [risas]. A ver, la situación se me hizo pesado, sí, pero supongo que habrá gente que sí que lo habrá pasado realmente mal, por lo que no me puedo quejar…

Además, soy una persona que le da muchas vueltas a la cabeza y, quieras que no, eso de pensar que para qué estoy entrenando si no voy a correr… [risas]. Pero bueno, siempre conseguía ver la luz, por lo que bueno, no lo pasé tan tan mal.

– Eso de entrenar y entrenar sin saber si vais a poder volver a competir ni cuándo, mentalmente tiene que ser difícil…

Agota muchísimo, muchísimo… Más que difícil diría que agota, porque mientras vas entrenando estás pensando: ‘para qué entrenar, para que luego me suspendan la carrera o para que me la anulen dentro de 3 días…’. Pero bueno, al final hay que verlo como una progresión, ya que si no entrenas este año, al año que viene no tendrás ese margen de mejora, por lo que…

En la actualidad, ya podemos salir en grupos de 4-5 personas, por lo que ya es factible entrenar junto con los amigos y disfrutar de la bici… Algún que otro día sí que te machacas por ahí, pero hay que tomárselo así… En años anteriores a la pandemia, solía entrenar para competir, pero este año ya no entreno para ello, sino para disfrutar, para meter gas y para mantener esa profesión… Pero eso sí, si vienen carreras lo voy a dar todo, eso seguro.

– Y si todo va según lo previsto, ¿qué calendario tenéis programado realizar?

Pues las pruebas de la Copa de España Féminas Cofidis, las del Torneo Euskaldun, las del calendario UCI, etc. Pero bueno, aunque aún sí que se mantienen en el calendario, un poco están en el aire… De hecho, la de Noja ya se ha aplazado, otras se han suspendido en parte porque los ayuntamientos no dejan realizarlo por miedo… Está un poco complicada la cosa, pero bueno, al final es lo que toca… Nos toca entrenar para mantener la progresión y dar lo máximo posible en las carreras.

© SUSANA PÉREZ

– Ahora, además, las carreras se suelen suspender cuando faltan 1-2 semanas, por lo que mentalmente afrontar esta situación no debe ser nada bueno… Porque claro, esto rememora lo del año pasado y…

En mi caso, me pasó que en el trabajo pedí un día libre, pero al final se anuló… El año pasado, por lo menos, estabas confinado, pero este año ya puedes salir, hacer cosas… Pero claro, luego ves a la gente haciendo el tonto sin mascarilla piensas: ‘estos haciendo el tonto y yo sin poder hacer carreras que, además, estaría todo controlado…’. A ver, la situación no está así por culpa de 4 tontos que no hacen las cosas como se deberían, y tampoco digo que yo haga todas las cosas bien, ni pensarlo, pero ves que se hacen fiestas ilegales, botellones, etc. Al fin y al cabo, la hostelería no tiene la culpa, ya que la tiene la gente que hacen mal las cosas…

Ahora, además, muchos madrileños están viniendo a Valencia: hace buen tiempo, y claro…

– Los franceses a Madrid, los madrileños a Valencia,… Es como una cadena, y en este caso, además, los damnificados sois los deportistas…

Sí, bueno, un poco sí… Por ejemplo, los chicos ya han podido correr varias carreras en el País Vasco (Gorla, Valenciaga), y al final piensas que es una cuestión de tonterías, porque piensas: ‘¿por qué ellos sí y nosotras no?’. A ver, me alegro por ellos, ya que tengo amigos que están pudiendo competir y me alegro un montón por ellos, pero por otro lado me da rabia que ellos sí puedan competir y nosotras no… No entro en el tema de chicos y chicas, ni por qué ahí sí y aquí no siendo la misma comunidad, pero…

– Entrando en temas más alegres, y más allá de la modalidad de carretera, también practicas el CX, ¿no?

Sí, eso es, pero más que practicarlo, me lo tomo más como una vía de escape, un entorno donde puedas levantar cabeza y no tener que pensar en nada… o sea, correr para disfrutar. Por darte un ejemplo, este año en la 1ª prueba de la Copa de España de CX acabé 2ª, y en las otras 2 me retiré… ¿por qué? Pues porque cuando me apunté a dichas carreras me dije: ‘voy a correrla, qué más me da, ya que si no, no hay nada… Pues oye, si me tengo que retirar, me retiro…’

El pasado año competí en la Challenge de la Vuelta, y luego tuve un parón de 2 semanas y media sin hacer nada de bici, por lo que cuando retomé la competición… iba muerta no, lo siguiente… y acabé retirándome. Asimismo, el año pasado me sirvió muchísimo en este aspecto, pero luego apareció el bichito y se acabó todo… Para mí, el CX es una vía escape: disfruto con mi padre (él también compite), me junto con los que eran de mi escuela y con mis amigos de siempre de Valencia, ‘como el polvo’, etc.; ya te digo, esta disciplina para mí es muy importante.

Por darte un ejemplo, te pongo ejemplo de Sara Bonillo: ella hace CX y carretera, y de la misma manera que en el primero arrasa, en el segundo pues está delante… En mi caso es al revés: en carretera voy brutal, y en CX si tengo que estar delante pues lo estoy y, si no, pues tampoco me voy a enfadar [risas].

Siguiendo con los ejemplos, si una carrera de carretera me sale mal, la verdad es que no me enfado, pues sé las cosas pueden salir mal, pero lo cierto es que lo paso mal, porque claro, me mosquea un poquito… En CX, en cambio, si pincho una rueda, sufro una avería, no llego a la línea de meta, … pues nada, me digo que en otra carrera será, pues esta especialidad la practico para desconectarme. Sí que es verdad que ni mi padre, ni mi madre, ni mi equipo y ni mi gente de alrededor me mete presión, y esto es algo que veo en chicas, por lo que me digo: ‘si me meten presión, y solo por llevarles la contraria, ya no corro…’. En este sentido, tengo muchísima suerte, y esto lo digo de verdad, ya que a mí nunca me han metido presión ni para estar delante, ni coger la bici, etc.; la única presión es la que me meto yo misma.

© SUSANA PÉREZ

– ¿Qué es lo que te aporta el CX en la carretera y viceversa?

Sobre todo, y como lo más importante, me da chispa y muchos reflejos. Además, también me ayuda para quitar la ‘carbonilla’, porque claro, cuando vienes del parón, en la pretemporada y en las primeras carreras suelo tener esa chispa y ese ritmo de carrera que me otorga el CX, pues ten en cuenta que las carreras de esta especialidad, más o menos, son de 1 hora.

– ¿Se te suele hacer larga la temporada? Porque claro, cuando acabas la temporada de ruta, empieza la de CX…

Pues… a ver. Creo que este año sí que se me habría hecho pesado, porque empiezas a competir en febrero y no paras hasta septiembre-octubre, cuando tomamos parte, por ejemplo, en la Challenge de la Vuelta… En juniors, por ejemplo, ten en cuenta que hasta marzo-abril no empezabas a competir, por lo que esos meses no se me hacían pesados: entrenabas un poquito menos en enero, un poco más en febrero para tener ya el puntito,… Pero pesado no se me ha hecho, la verdad.

– ¿La forma de enfocar los entrenamientos para una y otra varía mucho?

Es que ya te digo, el CX no la suelo preparar… Igual voy un día entre semana con amigos y hago una rutilla tipo montaña por pista, pero es que ni lo preparo ni nada… Si un día me apetece entrenar lo hago, y si tengo otras que hacer, o simplemente no me apetece, pues no saco tiempo de donde no lo hay [risas].

En cuanto a carretera, hay días en los que digo: ‘uff, no me apetece entrenar…’ Pero claro, tienes que entrenar sí o sí, pero si en CX no lo quieres, pues nada, ya que para mí no es un objetivo…

– Ahora que hablas de los entrenamientos, ¿tienes alguna ruta en concreto que te guste realizar?

No, no, es que si voy mucho a un lado, me agobio muy rápido y, al final, le cojo manía, por lo que intento repetir lo mínimo posible… ¿Hay zonas que me gusten? Claro que sí, pero si las frecuento mucho me estreso.

– ¿Pero qué tipo de rutas te gusta realizar? ¿Aquellos con puertos, con repechos, etc.?

Va un poco a días: igual un día me apetece ir a una zona de llaneo, otro a subidas, otro hacer repechos, etc. Al fin y al cabo, si sales con gente se te hace todo mucho más ameno, pero si tengo que hacer entrenamientos largos y si hago uno de llano… pues igual me muero, por lo que prefiero subir puertos y, gracias a ello, se me pasa mejor el tiempo [risas].

– El hecho de ir sola es bastante tedioso, ¿no? Todo el rato llano, llano…

Lo bueno que tengo es que no entreno sola, pues lo suelo hacer con un chico que se llama Iván: me cuida muchísimo, y si vamos entrenando y sufro un pinchazo, ahí está él para cambiar la rueda y todo… [risas].

Suelo salir con la peña ciclista de aquí, que se llama Xirivella, y claro, allí conocí a Iván y, desde entonces, seguimos entrenando juntos. Además, coincide que mis amigos también le conocen, ya que también son de la peña, y cuando salimos todos juntos es una sensación de como que no estás entrenando… Sí que entrenas, porque te aprietan y te pican, pero a veces pienso que no estoy entrenando, ya que a mí también me encanta picarles [risas].

© SUSANA PÉREZ

– Una persona me comentaba que igual le apretabas a un chico y se picaban, diciendo algo como: ‘una chica me está ganando…’

A mí sí que me pasaba que, cuando iba subiendo un puerto y adelantaba a alguien, empezaban a ponerme a rueda y a adelantarme… Me decía a mí misma: ‘ah, ¿sí? Tú espérate…’ Y los mato, claro… Porque claro, van de guays, diciendo algo como: ‘¿que me va a ganar una chica?’.

A ver, si te pasan porque te pasan pues vale… no pasa nada, pero cuando te pasan mirándote con superioridad como diciendo que una chica no puede ganarme… No soy rencorosa ni nada, madre mía… [risas]. Para estas cosas no puedo…

A ver, cuando voy subiendo puertos sí que suelen pasarme chicos, pero chicos que andan de verdad, no tontos del culo que se creen que andan más que yo y que, encima, te miran por encima del hombro… Pero bueno, muchas veces lo hablamos entre las chicas y decimos: ‘mira lo que me ha pasado’, ‘mira lo que me pasa’… y acabamos haciendo lo mismo, solo para darles en el morro.

– Además, hay gente que ni saluda…

En mi caso, cuando voy haciendo series a lo mejor no saludo porque voy concentrada, pero normalmente siempre saludo, ya que me encanta saludar, sobre todo a los/as abuelitos/as. En este caso, les suelo decir: ‘¡bom día!’. Los abuelos son lo mejor…

Aquí en Valencia, algunas veces pillas al típico tonto que ni te saluda, pero por norma general, y aunque no te digan ni ‘hola’, te levantan la cabeza o la mano… pero sí, un mínimo sí que hay que pedir… Además, hay veces en las que te cruzas con una grupeta 7 y solo te saluda solo 1, pero bueno, tampoco me voy a morir [risas].

– Cambiando un poco de tercio, ¿cómo es Susana en su vida personal y cotidiana?

Cada vez que me preguntan eso, siempre respondo lo mismo: ‘alocada y payasa’ [risas]. Soy una persona que siempre le gusta estar haciendo el tonto, y pienso que reírse es bueno, por lo que siempre suelo estar riéndome y haciendo tornerías… Por así decirlo, soy la ‘loca del equipo’ en el buen sentido y, de hecho, he estado hablando sobre esto con Rober y Cristina alguna que otra vez.

El mal rollo me estresa, por lo que si no lo hay mucho mejor, bien para mí, bien para cualquier persona… Pero eso sí: si tengo que estar seria, lo estoy, como por ejemplo en una reunión de equipo, por lo que en ese tipo de situaciones me toca guardar las formas.

– ¿Cuáles dirías que son tus puntos fuertes como persona?

Pues es el mismo que mi débil, ¿te lo crees? [risas]. Se trata de mi cabeza: como la tenga bien, me puede pasar todo lo malo posible, porque si voy a una carrera bien de cabeza puede venir hasta Annemiek van Vleuten, porque si salgo de meta con la cabeza en su sitio, con las ideas claras, concentrada y tal, disfruto muchísimo… Pero si la cabeza no está en su sitio no soy nadie y enseguida me rayo, y empiezo a pensar que no puedo, etc. Por tanto, tanto mi punto fuerte como mi débil es es mismo, por lo que depende de cómo esté es uno o el otro [risas].

A ver, evidentemente siempre intento que sea más punto fuerte que débil, y eso es algo que intento trabajar sobre todo a nivel deportivo… Todo el mundo tiene problemas, y como es muy importante saber separarlos, es ahí donde más intento trabajar… Siempre he dicho que, como tengas cabeza, ganas mucho más que como tengas piernas, porque, al fin y al cabo, tengo la percepción de que la cabeza mueve más que las piernas, ya que aunque estés fuerte pero si piensas que no puedes no vas a poder, pero como tengas la mentalidad de ‘puedo y puedo’… puedes. Además, cuando vas todo lo mal y cansada posible, es muy diferente pensar en que vas cansada a pensar que sí que lo vas pero que las rivales también lo están, por lo que esto en una carrera es un punto muy a favor o, en cambio, muy en contra.

© SUSANA PÉREZ

– Cuando estás atravesando por una situación de gran sufrimiento, ¿qué piensas para no perder la motivación ni venirte abajo?

Me pasan muchas cosas por la cabeza, como por ejemplo: ‘levanta el pie’, ‘aprieta, que ya no te queda nada’, ‘si ya has llegado hasta aquí, que te quiten lo bailao’, etc, Además, hay veces que piensas que eres la mejor y hasta que no vas una mierda… Aun así, siempre intentas que vayan por lo positivo, como por ejemplo: ‘has llegado hasta aquí. ¿Por qué no podrás un poco más, ¿sabes?’.

– ¿Y tienes algún truquillo? Como por ejemplo que veas una franja y digas: ‘hasta ahí’. A continuación, vislumbras otra cosa y hasta ahí, y luego otra, etc. No sé, como pequeños objetivos…

Eso me pasa cuando voy en carrera y me digo: ‘venga, pasa el repecho’, y luego dices: ‘venga, ya has pasado el repecho, ahora a por el siguiente’… Esto también me pasa entrenando, cuando me digo: ‘voy a ir un poco más fuerte’, y cuando luego veo una señal digo: ‘hasta allí, un poco más…’.

– Es que, si no, se hace un poco largo…

Hay veces en las que piensas más en que quiero llegar que en lo mucho que te duelen las piernas. A veces, pienso: ‘¡uy! Madre mía, me quedan aún 20 km…’. Algunas veces vas pensando tanto en los 20 km que parece que no pasan, que no pasan,…’. Así pues, vas pensado tanto que no te acuerdas de que vas cansada, y eso, quieras que no, juega a tu favor.

– ¿Dirías que este deporte te ha ‘dado’/’quitado’ algo?

Muchísimas, muchísimas… te puedo decir mil [risas]. Ahora que lo pienso, diría que lo que más me ha aportado han sido los valores, las amistades, el trabajo en equipo, etc.

Y que me haya ‘quitado’… Pues te diría que nada… A ver, sí que te podría decir que me ha evitado quedar con mis amigos por temas de entrenamiento, pero como ha sido algo que realmente lo he hecho porque lo he querido, no pienso que me lo haya realmente quitado como tal. Al fin y al cabo, son decisiones que tienes que hacer y, en mi caso, por ejemplo, he pasado veranos teniendo carreras y no poder ir a la playa con mis amigos… Asimismo, pienso que todo lo que me ha dado la bici son cosas buenas: soy una chica al que no le gusta beber, ni salir de fiesta, ni fumar, etc. En mi caso, y como me encanta muchísimo hacer deporte, prefiero levantarme a las 7 de la mañana para entrenar en vez de ir de fiesta…

Entre los valores, la salud, tener una unión impresionante con mi familia,… Todo lo que me ha dado son cosas buenas, y si realmente hay algo malo no es que me lo haya dado como tal, sino que es más aprender a verlo de otra manera, nada más.

– ¿Y qué te decían tus amigas cuando no salías con ellas?

No, a ver, ya lo saben y lo tienen claro… A veces me dicen que estoy loca… [risas]. Si son amigas de verdad, no te van a estar diciendo todo el rato que vayas con ellas de fiesta, ni tampoco te van a llevar por un camino por el que no quieras ir…

Por darte un ejemplo, mi mejor amigo y mis amigas siempre lo han entendido, pues saben que si no puedo ir, es porque tengo que entrenar… Eso sí, algunas veces, y cuando vuelvo de entrenar, se ha dado el caso de que haya ido vestida de ciclita a tomar un Aquarius con ellas… [risas].

Además, realmente pienso que si una persona te intenta alejar de lo que te gusta o de lo que te hace sentir a gusto, esa persona no merece que tú estés con él/ella… Por tanto, creo que lo han entendido… y si no, pues mala suerte.

© SUSANA PÉREZ

– ¿Tienes alguna superstición en los días de competición?

No puedo salir con gafas sucias… De hecho, en la línea de salida normalmente suelen estar María Calderón, Toñín o quien esté, por lo que antes de salir, y aunque ya las haya limpiado de antemano, les suelo decir: ‘oye, ¿me puedes limpiar las gafas?’ [risas].

Porque claro, cuando voy en carrera y si veo que hay algo en la lente que me molesta o que no me deja ver, suelo ir mirando a esa zona todo el rato y me pongo súper nerviosa, y es por ello que tengo que llevar las gafas súper limpias… A ver, si se manchan… pues nada, se han manchado y ya está, pero de salida tienen que estar limpias (y en los entrenamientos también, eh). Algunas veces lo que sí que he hecho ha sido darle una toallita de gafas a Toñín para que la lleve a meta, pero normalmente no, porque siempre las suelen limpiar antes de salir…

– Ahora que mencionas a María… este año se estrena como directora, ¿no?

Estaba sacando el cursito que hay que hacer para obtener la licencia, pero lo que no sé es de qué equipo será, puede que del de cadete… No tengo ni idea [risas].

– La tuya es Cristina San Emeterio, ¿no?

Sí, sí, exacto.

– Y, además de ella, ¿hay alguien adjunta? ¿O es sólo ella?

Está Aida Nuño, ya que ella también está realizando cursitos, por lo que sí, estará con nosotras.

– ¿Este año sólo realizará labores de directora? ¿O también la compaginará con carreras?

Habrá carreras en las que compita y otras en las que ejerza labores de directora… Además., supongo que, cuando vaya de directora, irá con ese gusanillo cuando se vive una carrera desde fuera… Madre mía, cuesta mucho [risas].

– Y sé que aún eres joven, pero, ¿cómo vislumbras el futuro? Porque claro, tienes 20-21 años, ¿no?

19.

© IRENE MORALES

– Ah, joe, 19… Perdóname, que te he añadido años… [risas].

Nah, tranquilo, los cumplo en noviembre… [risas].

En cuanto a los objetivos… A nivel deportivo, en mi caso sería llegar hasta donde llegue sin presiones, y si puedo llegar a un equipo World Tour… pues oye, ojalá, ¿sabes? Creo que es el sueño de todas las ciclistas del pelotón, pero si no lo alcanzo, por lo menos que pueda seguir corriendo, disfrutando y estando el máximo tiempo posible.

En cuanto a lo personal, pues tener tu trabajo, tus cosas, etc. En mi caso, me veo de Policía, por lo que querría sacarme la oposición para ingresar en el Cuerpo de Policía. Evidentemente, querría compaginarlo con el deporte a tope, por lo que es así, más o menos, la manera en la que vislumbro mi futuro… Tener mi trabajo, mi bici y que luego venga lo que tenga que venir [risas].

– Dentro del Cuerpo de Policía, ¿hay alguna sección/departamento en la que te gustaría trabajar?

Soy una chica muy nerviosa, por lo que en oficina imposible, no puedo… Por tanto, me gustaría hacer labores de calle, como cuando vas en coche buscando a gente que no cumple con las reglas o, en cambio, encontrando a gente que busca a los chavales para que no se droguen, beban y cosas así.

– Te comentaba lo del coche refiriéndome a tareas cotidianas, como cuando ves a alguien haciendo mal y le recriminas…

No que le recrimines, pero sí de decir en plan: ‘lo estás haciendo mal… Chaval, espabila’ [risas].

– Pues vas a encontrar a gente que flipas eh…

Fíjate que ya me encuentro siendo yo una niña, imagínate de agente de policía cuando vaya a ‘buscarles’… [risas].

© IRENE MORALES

– Ya acabando, ¿podrías contarnos alguna anécdota graciosa?

Cuando era pequeña (te hablo de mi etapa de promesa, eh), iba con mi bici de montaña de 4 ruedas, y resulta que solía querer entrar en meta antes del coche de escoba… Por tanto, siempre entraba corriendo todo lo rápido posible y, cuando lo lograba, saltaba a mi padre diciéndole: ‘¡papá, que he vuelto a ganarle al coche escoba!’ [risas]. Mi padre se reía muchísimo [risas].

Además, y cuando era pequeña, recuerdo que mi padre me contó lo típico como cuando te ponen una notita en la agenta por el hecho de no haber hecho los deberes… Como es lógico, mi padre me solía reñir diciéndome: ‘hay que estudiar, porque de grande querrás ser algo en la vida, querrás hacer cosas, ¿no?’. Y yo, con la lagrimilla, le respondía: ‘sí… quiero correr el Tour de Francia [risas]’.

Y ahora que lo pienso, me acuerdo de lo que me pasó en una carrera en mi 2. año de juniors… Corríamos con las cadetes, y en un cruce ellas se desviaban a una zona pero en mi caso no lo tenía que hacer, pero no sé cómo acabé desviándome con ellas… [risas]. Me dije: ‘si tú no tenías que venir con por aquí…’. Pues nada, acto seguido me di la vuelta, y me dije: ‘mierda… les cojo’ [risas].

Pero bueno, son cosas que pasan, bien porque no vayas concentrada, por culpa de la mala señalización, que no vayas bien,… Te cagabas en todo [risas].

– Ya para acabar, ¿qué objetivos te pones a ti misma, bien sea en el ámbito personal, bien en el deportivo?

En mi caso, intento ponerme objetivos alcanzables para no machacarte, como lo son los típicos de estar ahí, ser constante, etc., objetivos que realmente vayan a aportarte algo. A ver, ganar una carrera está bien en el momento, pero es una carrera y ya está, por lo que prefiero ponerme objetivos que me ayuden a la larga.

Por darte un ejemplo, en la pasada Challenge by la Vuelta mi objetivo era hacer un buen top20 y, al final, en la 1. etapa acabé siendo la 1ª española en el puesto creo que la 22ª, creo. Por tanto, y como te he dicho antes, quiero ponerme objetivos que de verdad tengan significado en vez de algo como ganar X carrera…

A ver, y como he venido comentando antes, los objetivos serían como los que tienen todo el mundo, como por ejemplo estar delante en la Copa de España Féminas Cofidis, ganar los Campeonatos de España, etc., Además, y si a esos les añades objetivos que realmente aporten algo a la cabeza, mejor que mejor.

© SUSANA PÉREZ

– Pues esto ha sido todo, Susana… Perdóname, pues sé que al final ha salido un poco larga, pero espero que te haya gustado la entrevista, Susana…

¡Me ha encantado, de verdad! Y quiero darte las gracias, porque por gente como tú el ciclismo femenino se está potenciando poco a poco.

– ¡Te agradezco muchísimo tus palabras! Si te soy sincero, durante este par de años me he encontrado a todo tipo de gente, tanto buenas (como por ejemplo a Roberto San Emeterio, una persona que me ha facilitado todo) como otras que…

Gente como tú que se preocupa por nosotras e intenta dar visibilidad al ciclismo femenino es algo que lo agradezco muchísimo y se agradece un montón, pues hay gente que no mueve ni un dedo por nosotras, como por ejemplo en el tema de las carreras, algo del que hemos estado hablando antes…

Si quieres que te diga la verdad, me siento muy afortunada de que hayas contado conmigo, por lo que estaré encantada de ayudarte cualquier día que me preguntes cualquier cosa. Y ya te digo, ya sabes que, si de ahora en adelante nos vemos en las carreras, aquí tendrás una persona para siempre [risas].

– ¡Muchísimas gracias, Susana! Justo iba a comentarte eso, que aunque con esto de la mascarilla no va a ser fácil reconocerte, pues que si nos vemos en una carrera me acercaré a saludarte sin duda.

Si vas a la carpa y si ves a alguien haciendo el tonto, será una servidora [risas].

– Okey, cojo nota [risas].

¡Perfecto! [risas].

– ¡Muchas gracias, Susana!

¡Gracias a ti! ¡Hasta luego!

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Hasta aquí la entrevista del día de hoy… ¡Espero que haya sido de vuestro agrado y que hayáis podido conocerla más a fondo!

*** P.D. 1: LA ENTREVISTA FUE REALIZADA EN CASTELLANO MEDIANTE LLAMADA TELEFÓNICA. ***

*** P.D. 2: SI ALGUIEN ESTUVIESE INTERESADO/A EN ESCUCHAR LA ENTREVISTA ORIGINAL (EL AUDIO DE LA ENTREVISTA), NO HABRÍA NINGÚN PROBLEMA EN ENVIÁROSLO, SIEMPRE Y CUANDO LA ENTREVISTADA LE DÉ EL VISTO BUENO A ELLO.

Río Miera - Cantabria Deporte Susana Pérez