MARILIA SANCHÍS: ‘QUIERO CENTRARME EN IR COGIENDO FORMA DE CARA AL SALTO A JUNIORS.’

APROVECHAMOS PARA ENTREVISTAR A LA JOVENCÍSIMA VALENCIANA AHORA QUE LA TEMPORADA SE ENCAMINA HACIA SU RECTA FINAL

© MARILIA SANCHÍS

Sé que lo que voy a escribir a continuación no es la revelación de ningún tipo de misterio, pero creo que todos/as estaremos de acuerdo en que el mundo en el cual nos ha ‘tocado’ vivir existen muchos factores que se escapan de nuestro control: la vida laboral, la suerte, las enfermedades, etc. De todos los anteriormente mencionados, en este caso querría detenerme exclusivamente en el tema de las lesiones, un factor que, lamentablemente, la protagonista de la entrevista del día de hoy lo ha sufrido en primera persona, puesto que durante este último tiempo no ha podido ejercitarse de la manera en la que le hubiese gustado por culpa de una lesión en su rodilla izquierda.

Hablamos de Marilia Sanchís (Torrent, 2005), la joven ciclista del Hyundai Koryo Car – Dstrel: además de tener la firme intención de querer acabar de la mejor manera posible la presente temporada con el fin de recobrar la confianza consigo misma, ya tiene las miras puestas en el año que viene, pues, mientras se va recuperando totalmente de la anteriormente citada lesión, le tocará dar el paso a juniors, una categoría realmente exigente. Así, a bote pronto, puede parecer que dicho salto sea muy grande (me refiero a poder compaginar lo mejor posible los estudios junto con la competición), pero, y tal y como lo podréis comprobar vosotros/as mismos/as a lo largo de la entrevista, ya tiene planificado tanto por dónde quiere encauzar sus estudios como de qué manera va a planificar de la mejor manera posible los mismos… Todo parece indicar que los podrá llevar realmente bien, ¿no creéis?

¿Queréis saber qué nos ha ido contando acerca de todas estas cuestiones? Bien: tal y como lo suelo decir… ¡pónganse cómodos/as y disfruten de la entrevista! ¡Espero que os guste!

– Actualmente eres ciclista de categoría cadete, pero claro, hasta haber llegado a este momento has tenido que atravesar un largo camino. Antes de detenernos en ello, ¿cuál dirías que ha sido tu relación con el deporte desde que eras pequeñita?

En un principio, solía practicar baloncesto en el colegio junto con mis amigas, pero al llegar el momento de pasar de categoría [en el ciclismo], resulta que me di cuenta que se me daba realmente bien este último, por lo que el director de un equipo me preguntó si quería ir a trabajar y entrenar en serio. Así lo hice: empecé super bien, estaba en buena forma física, etc. Además, tenía (y, de hecho, tengo) un amigo que corría en el P.C. Pinedo, donde su padre montó una escuela de ciclismo (el actual C.C. Picanya), y fue él quien verdaderamente me incitó. Tras ello, le dije a mi padre: ‘papá, si este chico lo hace, yo también quiero hacer’. Lo probé y me fue super bien… y aquí sigo [risas].

– ¿Qué recuerdos atesoras de tus primeras pedaladas en este deporte?

Pues te lo voy a contar [risas]. Solíamos entrenar cerca de Torrent y Picanya, y, en mi caso, al salir de casa tengo una cuesta y, a continuación, una rotonda, por lo que en las primeras veces que salía a entrenar lo hacía con las calas, algo que era un jaleo. Pues bien: llegué a la rotonda, se me olvidó quitar la cala y… al suelo [risas]. Al principio me frustré mucho, ya que no me aclaraba con las ellas y, por consiguiente, acababa con casi todo el cuerpo magullado… Aun así, siempre intentaba salir en bici para meterme pronto en el rollo, pero es que ya te digo, no lo recuerdo con mala experiencia.

– Antes has hablado del C.C. Picanya… Empezaste tu periplo ciclista en este club, ¿no es así?

Sí, sí, eso es, con 11 años, más o menos. Al rato de empezar, me vinieron a hablar los 2 entrenadores que tengo actualmente en el Hyundai Koryo Car – Dstrel: hablaron conmigo por si quería irme con ellos, y finalmente tomé la decisión de marcharme con ellos.

– ¿Y qué nos podrías contar del ambiente que tenías dentro del C.C. Picanya?

En principio éramos poquitos, pues ese pueblo es pequeño: una servidora era de Torrente, mi amigo de Picanya, otro venía de otro lugar, etc.; éramos 4-5, no más. Así pues, solíamos ir juntos a entrenar los martes y los jueves, acudíamos todos juntos a las carreras, mis padres me acompañaban cuando aún era pequeña, etc.

Ahora en el Hyundai, en cambio, las que antes, por decirlo de alguna manera, eran mis rivales, ahora son mis compañeras y amigas, por lo que suelo entrenar con ellas casi todos los días. No obstante, cuando llegué al equipo, ellas ya tenían hecho su grupito, y aunque pude adaptarme rápido a ellas, sí que al principio pensaba solía pensar: ‘¡joe, no conozco a nadie!’. Pero bueno, ahora ya son mis compañeras [risas].

En cuanto a la relación que hay entre todas nosotras, he de admitir que nos reímos, nos apoyamos, nos metemos unas con las otras, hacemos absolutamente de todo, etc. A ver, es cierto que en los días de carrera tienes que ponerte más serio, pero cuando sales de las mismas solemos ir por ahí a comer/cenar, nos quedamos en el hotel y nos bañamos juntas, etc.

– Ahora que hablas del ambiente del equipo, querría preguntarte algo que tiene cierto vínculo con ello, que no es otro que la planificación de los viajes que hacéis para acudir a las carreras, uno de los factores clave para ayudar a estrechar las relaciones.

Cada vez que tenemos que movernos, nos quedamos en Kinépolis a cierta hora, por lo que una vez que ya estamos todos, procedemos a emprender el viaje. Por darte un ejemplo, cuando vas al hotel, los integrantes del equipos nos suelen decir: ‘a las 9h30 tienes que estar abajo’, pues a las 9h30 estás abajo. Otro: ‘a las 9h30 tienes que estar duchada’, pues a esa hora lo estás. ‘A las 12h todas a dormir’, pues a las 12h a dormir. Al fin y al cabo, solemos llevar siempre una rutina para hacer este tipo de cosas cosas, por lo que se puede decir que tenemos bastantes puntos en concreto.

© MARILIA SANCHÍS

– Intuyo que, gracias a todos estos viajes que habéis ido realizado, vuestras amistades se han agrandado…

Sí, sí, es como que te acostumbras a lo que ellas hacen, como que nos completemos unas a otras: cuando una está mal, intentas ponerte en su lugar y te dices: ‘¡jolín! ¡Todo el equipo está aquí para apoyarla!’. Si una hace algo mal, lo pagamos todos, etc.; somos como una familia.

– Cambiando un poco de tercio, y si no estoy equivocado, el próximo año pasas a juniors. ¿Tienes ya pensado bajo qué equipo realizarás este salto? ¿Tienes pensado continuar en tu equipo actual o, en cambio, tienes pensado cambiar de aires?

Sí, sí, seguiré en el Hyundai: estoy muy cómoda, muy a gusto, tengo un trato genial con los entrenadores, directores y compañeras y, cada vez que voy con ellos/as, es como que puedo contarle a cualquiera lo que me pasa. Además, siempre intentamos sacar el lado positivo de las cosas, porque dentro del equipo es muy importante llevarte bien con todas, porque como te lleves mal con alguien, afecta a todo el equipo.

Sí que es cierto que van apareciendo pequeños equipos que te van llamando la atención por cómo funcionan y tal, pero por tema de distancia, ambiente, etc., Hyundai me viene realmente bien. Ya te digo: mi idea es quedarme aquí hasta juniors (no tienen equipo Sub23), por lo que cuando llegue el momento de ‘hacer las maletas’, no tendré otra opción que marcharme a otro equipo… Si tuviesen un equipo de la ‘categoría reina’, seguiría con ellos hasta siempre [risas].

– Tienes de director a Salva, ¿verdad?

Sí, eso es, tengo tanto a él como a Vicente.

– Te lo pregunto porque, hace poco, entrevisté a otra valenciana y me habló maravillas sobre él, y como ahora me he dado cuenta de que, actualmente, militas en ese equipo, he pensado formularte esta pregunta. ¿Cómo es él?

Tanto como director como de entrenador, ¡es una pasada! Por darte un ejemplo, en una carrera disputada en el norte donde a mis compañeras no les fue muy bien, nos escribió un texto diciendo que no pasaba nada, que habíamos representado al equipo muy bien y que teníamos que sacar lo mejor de la misma… O sea, de verdad, es una persona que le saca el buen sentido a las cosas.

A ver, cuando se pone serio… sí que se pone serio, porque la situación así lo requiere, pero cuando te tiene que hablar de tú a tú, no tiene ningún problema en decirte las cosas claras. Asimismo, es muy muy atento: siempre ha sido el primero en preguntarme por cómo estoy y cómo me encuentro, incluso cuando salí del quirófano por la operación de la rodilla estaba ahí para preocuparse de mi situación… Es una persona de 10, de 10, y la verdad es que estoy súper encantada tanto con él como con Vicente.

Además, es una persona que no puede verte mal, y es de esas personas que suelta una tontería para que te rías [risas]. En cualquier carrera que te ve que te frustras y tiras la toalla, él mismo te viene y te dice: ‘tómalo con calma, tómatelo como si fuese un entrenamiento, porque mañana será mejor’.

– Siguiendo con preguntas relacionadas con la competición, imagina ahora que tienes una carrera en no sé dónde (pon el lugar que quieras). ¿Cómo suele ser tu proceso de concentración previa a dicha carrera? ¿Eres de las que se ‘desconecta’ tanto del mundo como del móvil?

Soy muy nerviosa [risas]. A la hora de la comida me pongo súper nerviosa, y muchas veces suelo tener la misma conversación: ‘¿y este equipo va a ganar? ¿No? ¿Tal? Ha venido esta chica, que va por delante nuestra y que es campeona de España, tal…’. Sí que hablamos de estas cosas, pero, al final, acabamos diciendo lo mismo: ‘oye, que lo tenga que ser será, que nosotras podemos’.

Eso sí, cuando tengo una carrera suelo desconectar el móvil, porque cuando voy a cualquier carrera. todo lo que necesito suelo tenerlo allí: amigas, mis padres, entrenadores, etc. A ver, al principio sí que lo paso un poco mal, porque entre que me pongo tan nerviosa que no suelo tener hambre y que siempre estoy pensando que tal ciclista está apuntada… Y claro, luego, a lo mejor, el cambio entre lo que tenías en tu mente a lo que sucede en la realidad es brutal…

He solido ser así desde siempre, y muchas veces me doy cuenta de: ‘jolín, ¿para que me sirven todos estos nervios si voy a terminar igual?’. Si te digo la verdad, los momentos en los que más nerviosa me pongo suelen ser minutos previos al pistoletazo de salida y la neutralizada, ya que es ahí donde peor paso con diferencia. Luego, una vez que la carrera va avanzando, suelo ir sintiéndome mejor y mejor sintiendo mejor, por lo que sin importar si acabas consiguiendo el objetivo que te habías marcado o no, te paras a pensar un poco y te dices a ti misma que te has puesto nerviosa para absolutamente nada.

© MARILIA SANCHÍS

– Bueno, tengo que preguntarte por algo que no podía haber faltado en esta entrevista, que no es otra que el tan famoso confinamiento que vivimos el año pasado. En tu caso, ¿qué tal lo pasaste física y mentalmente? Porque claro, entre tu lesión de rodilla y esto, más o menos tuviste como una ‘doble sesión’ [risas].

Sí, sí, un x2, un pack [risas]. La verdad es que fue casualidad, porque nosotros tenemos 2 viviendas, uno que es un piso y otro que es una casa al aire libre que cuenta con una piscina y un jardín. Si mal no lo recuerdo, el confinamiento entró en vigor un sábado 14 de marzo, y nosotros habíamos subido ese mismo día sobre las 10 u 11h (incluso me acuerdo de que subí en bici). Estábamos viendo las noticias, y recuerdo cómo nos dijeron que ‘cerrados, confinamiento total’: nos pilló ‘arriba’… y claro, solía tener las clases por la mañana, y organizaba toda mi semana para realizar todos los deberes lo mejor posible.

Hice rodillo, realicé un planning de gimnasio, etc. Salir a correr no, porque no se podía, pero me ponía en la piscina y hacía brazos, sentadillas, etc. Ahora que acabo de mencionar lo de rodillo, he de decir que, antes, en la época escolar, solo lo hacía alrededor de 1 hora, pero ahora en cadetes tienes que hacer mucho más… Por aquel entonces, era subirte al rodillo y tener esa sensación de: ‘venga va, haré 1-2 horitas, luego me pondré a ver la tele… Vale, lo llevo bien…’. Para cuando te das cuenta, te dices: ‘¡madre mía, si aún me queda un montón de tiempo! ¿Ahora qué hago? Bueno, seguiré pedaleando y escuchando la radio, … ¿qué más hago?’ [risas].

Siendo sincera, admito que no lo he pasado tan mal como desgraciadamente lo han pasado otras personas, por lo que he tenido suerte en este aspecto. Por suerte, no hemos tenido un contagio directo en familia: no lo hemos tomado a risa, pero como tampoco lo has vivido de cerca y no sabes exactamente lo que es, siempre intentabas estar en casa (hacer las compras sí, vale, pero salíamos súper poco o casi nada). Por las mañanas, y como te lo he estado comentando, hacía un poco de rodillo, luego iba a hacer las comprar para despejarme un poco, acto seguido volvía, comía, me hacía mi horita de siesta [risas], y luego otra vez al rodillo… Así eran todos los días, muy monótonos, y había veces en las que no sabía si era domingo, sábado, etc.

– ¿Desarrollaste algún tipo de afición/hobby durante ese período?

Pues la verdad es que no… y mira que es curioso, porque esto es algo que me lo ha preguntado mucha gente [risas]. No obstante, este período de tiempo me ha servido para darme cuenta de la importancia que tiene pasar el tiempo con la familia, pues aun siendo cierto de que no soy una persona de salir mucho (soy muy casera), es algo que he acabo valorándolo mucho. A ver, sí que es verdad que, de vez en cuando, suelo salir a cenar por ahí con mis amigas y tal, pero hasta aquel entonces no me había parado a valorarlo detenidamente, ya que es algo que piensas que lo vas a tener siempre.

– Aquel confinamiento ya forma parte del pasado, por lo que hemos de seguir mirando al futuro. Relacionado con esto último, ¿de qué manera vislumbras el futuro? Porque claro, en el 2022 vas a empezar el Bachillerato, por lo que ello te va a suponer un esfuerzo extra para poder compaginar ambas facetas…

No, no, no haré el Bachillerato, sino que voy a estudiar una FP.

– Ay, me he equivocado, perdón. Así pues, del año que viene en adelante tendrás que compaginar los estudios de dicha FP junto con la subida a la categoría Juniors, con todo lo que ello te conllevará tanto en el esfuerzo a realizar como el tiempo a invertir. ¿Qué tal vislumbras, por tanto, tu inmediato futuro?

En un principio, mi idea era hacer un Grado Medio y, luego, hacer uno Superior de deporte… No obstante, ahora mismo he pegado un cambio brutal, y tal es así que he decidido empezar a estudiar algo relacionado con la medicina, puesto que es algo que también me encanta. Relacionado con esto último, te voy a contar una anécdota muy bonita:

Cuando me operaron de la rodilla, resulta que tenía que pincharme en la barriga: en mi caso tengo pánico a las agujas (no puedo ni verlas), por lo que en un principio me lo hacía mi padre. No obstante, cuando mi padre entró a trabajar por las tardes, mi madre me dijo: ‘tranquila, ya te pincho yo’. Le dije: ‘no mamá, esto es un reto para mí, y tengo que superar el miedo que le tengo a las agujas’. Así pues, cogí la aguja y me dije: ‘venga va’… y para cuando me di cuenta, ¡ya me había pinchado! ¡Fue realmente bien!

© MARILIA SANCHÍS

– Si te organizas bien, lo podrás conseguir todo, te lo aseguro.

Tengo la idea de realizar plannings: de tal hora a tal hora entrenar, luego de tal hora a tal estudiar, etc. Si llevas esa rúbrica a rajatabla, acabas encontrando tiempo para todo, incluso hasta para sentarte con tu familia y charlar alrededor de 1-2 horas. Ahora bien, si eres una persona como yo que no me sé organizar sin una rúbrica delante, pues… tenemos un problema [risas]. De hecho, mi padre me lo suele decir: ‘Marilia, tienes que organizarte mejor, porque si no, no podrás llevar las cosas como tú quieres’. Es que tiene toda la razón, porque, al final, se te amontona el trabajo, te dejas todas las cosas para el final…

– Pues tengo que admitir que ahí me siento identificado [risas]. Ahora estoy en la Universidad, y ha habido casos en los que he tenido 1 mes para entregar algunos trabajos y casi siempre he acabado enviándolos a última hora a toda prisa. Resulta curioso, porque siempre pienso que para la próxima voy a empezar antes… pero nunca lo hago [risas].

– Es muy fácil decirlo, pero luego…. Diría que lo más difícil es el paso a la iniciación del estudio: estás acostado, no tienes ganas de levantarte a coger el libro, etc. Tienes ese punto de pereza de decir: ‘¿ahora tengo que levantarme a estudiar esta asignatura? Ya lo haré luego, pues, como se entrega la semana que viene, lo dejaré para después…’. Al final, ese ‘ya lo haré’ termina siendo, o bien no haciéndolo, o bien haciéndolo rápido y medio-mal. Pero ya te digo: si te organizas bien, acabas sacando todo de forma correcta.

– Entrando en cuestiones un pelín multifacéticas, ¿tienes algún sueño que te gustaría hacerlo realidad bien sea en el ámbito deportivo, bien en lo personal?

Sí que los tengo, y muchos además, tanto en temas de estudios como de deporte. Una vez tuve la oportunidad de disputar los Campeonatos autonómicos: aun sufriendo una caída y todo, fui delante en todo momento, y faltando 500m para la finalización de la prueba, tomé la errónea decisión de comenzar a esprintar, lo peor que pude haber hecho, porque iba primera y con la sensación y la confianza de acabar en esa posición… Bueno, resulta que se me gastaron las fuerzas a medio camino, una chica me adelantó, luego otra… total, al final acabé 5ª o 6ª [risas].

A ver, soy una persona que se conforma con muy poco, y a lo mejor, en esos momentos de cuando subías al pódium y tal, creía que soñaba muy alto. Si soy sincera, este hecho me hacía mucha ilusión, porque claro, el verte ahí encima, salir en una foto y que luego te cuelguen en las redes sociales… Pero claro, actualmente todo es diferente, porque ahora te juntas con gente incluso mayor que tú, eso hace que se rompan los esquemas tácticos de la carrera, etc.. No obstante, y hablando de sueños específicos, sí que me gustaría llegar a ser campeona autonómica, o soñando incluso más alto, campeona española.

Además, he estado entrenando con los que organizaban la prueba del Campeonato de España de Ricardo Tormo, ya que me seleccionaron en una ocasión donde estuve concentrada con ellos: solían elegir a 3 ciclistas, y como una servidora era la 3ª, acabé siendo seleccionada, pero por el tema de la rodilla no quisieron confiarse mucho. Y yo ya… claro, todo eso para mí era como estar hablando con Alejandro Valverde [risas].

Haciendo hincapié en el tema de estudios, a la vez que me gustaría ser enfermera, también querría seguir trabajando y estudiando: esto es algo que lo digo ahora, pero a lo mejor luego acaba siendo lo contrario, puesto que puede suceder que encuentres un buen lugar de trabajo y ya no te apetezca estudiar más. Pero bueno, sí que me gustaría ir sacando cosas relacionado con el deporte o la enfermería: primero quiero tener el título de Técnico auxiliar de enfermería para ir metiéndome en el rollo para, posteriormente, convertirme en enfermera. Asimismo, y si puedo y si me da la vida, me gustaría sacarme el Grado de profesora de gimnasia en un instituto o colegio… Me encantaría estar en contacto con los estudios toda la vida.

– Y haciendo una breve incursión en facetas de corte astrales, ¿tienes alguna superstición en los días de carrera?

Pues no la verdad, no tengo ninguna. A ver, como ya hace tanto tiempo que no compito en ninguna carrera por el tema de la rodilla, tampoco me acuerdo mucho de ello, ya que no lo llevo al día, pero bueno… [risas].

– Vale, vale, entendido [risas]. Bueno, y ya para ir acabando, ¿podrías contarnos alguna anécdota graciosa que te haya pasado durante este tiempo que llevas en el ciclismo?

¡Sí, claro! Tengo muchas, pero hay una que, cada vez que pienso en ello, acabo riéndome [risas].

Tendría como unos 11 años, y era la primera carrera que realizaba (me acuerdo de que era en el velódromo Luis Puig). Cuando estábamos en línea, José Luis siempre nos daba unas instrucciones de cómo seguir las cosas y tal, y justo en ese momento nos dijo: ‘cuando paséis por la línea de meta, no levantéis la mano, porque si lo hacéis seréis descalificadas’. Pues total, durante el transcurso de la prueba fui segunda, cuarta, tercera… ¡y acabé la misma en la tercera posición! Yo, del todo inocente, levanté la mano haciendo el gesto de tres, como diciendo que había acabado tercera.

Luego, cuando me bajo, mi padre (siempre solía recogerme para cogerme la bicicleta) me dijo: ‘¡pero Marilia, qué has hecho, has levantado la mano!’ Y yo: ‘¿qué? Madre mía… Dejadme, dejadme, porque no sé ni qué he hecho…’. A continuación vino José Luis para decirme lo siguiente: ‘pero Marilia, que estás descalificada…’ Y yo: ‘no me digas eso, no me digas eso, por favor…’.

Acto seguido, fui a visualizar el papel donde estaban recogidas las clasificaciones, y observé lo siguiente: ‘Marilia Sanchís… ¡descalificada!’. Y digo: ‘¡aaaah! ¡No me lo puedo creer! (si quieres que te diga la verdad, desde aquel momento ya no he vuelto a levantar las manos [risas]). En ese momento lloré lo suyo, porque la carrera me había ido tan sumamente bien y había tenido tan buenas sensaciones que… Ahora me río, pues oye, al fin y al cabo es una anécdota, pero antes no me reiría, eh…

– Ya para darle el punto final a nuestra entrevista, ¿qué objetivos te pones a ti misma de cara al futuro, bien sea en lo personal, bien en lo deportivo?

En el ámbito personal, he de admitir que soy una persona muy abierta, con carácter, que enseguida se abre a las personas y que no puedo ver, por ejemplo, a la gente llorar, factor que me hace empatizar mucho con la gente. A lo mejor, lo que debería intentar en cambiar sería en no tener tanto pronto, por lo que creo que esto sería uno de los objetivos a alcanzar un futuro. Más allá de ello, me considero una persona con la autoestima muy alta: me quiero un montón, y eso es muy bueno en una persona, ya que hay gente que no se quiere, y esto no es nada bueno. De hecho, hay muchas veces en las que me digo: ‘soy yo, soy yo… pues soy yo’. No me dejo manipularme por nadie, y lo que pienso lo digo, aunque haya veces en las que me acabo por arrepentir diciéndome: ‘jolín, no debía haber soltado eso…’.

En el ámbito deportivo también objetivos: el principal es centrarme en lo que verdaderamente me importa, que no es otra que ir cogiendo forma, ya que he salido de una operación y de cara a Juniors quiero empezar lo mejor posible. Por suerte, siempre he tenido el apoyo de mis familiares, y sinceramente quiero que vean que soy una persona totalmente cambiada y que puedo sacar mucho rendimiento desde que no tengo este dolor que me limitaba mucho la vida. Aunque no triunfe, no me importará, porque me da lo mismo, pues como estaría muy orgullosa de mi misma por todo el trabajo que estoy realizando durante todo este tiempo, me dejaría la conciencia muy tranquila.

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Hasta aquí la entrevista del día de hoy… ¡Espero que haya sido de vuestro agrado y que hayáis podido conocerla más a fondo!

*** P.D. 1: LA ENTREVISTA FUE REALIZADA EN CASTELLANO MEDIANTE LLAMADA TELEFÓNICA. ***

*** P.D. 2: SI ALGUIEN ESTUVIESE INTERESADO/A EN ESCUCHAR LA ENTREVISTA ORIGINAL (EL AUDIO DE LA ENTREVISTA), NO HABRÍA NINGÚN PROBLEMA EN ENVIÁROSLO, SIEMPRE Y CUANDO LA ENTREVISTADA LE DÉ EL VISTO BUENO A ELLO.

Hyundai Koryo Car - Dstrel Marilia Sanchís