GARAZI ESTEVEZ: ‘ME GUSTARÍA LLEGAR A ‘PROS’ Y COMPETIR EN UNOS JUEGOS OLÍMPICOS.’

LA JOVEN ATXABALTARRA NOS HACE UN PEQUEÑO HUECO ANTES DE SU SESIÓN DE ENTRENAMIENTO PARA ATENDER NUESTRA LLAMADA

© GARAZI ESTEVEZ

Las personas que me conocen saben muy bien lo mucho que me encanta este deporte y que, de hecho, lo sigo desde que era pequeñito. Ahora bien: muy pocas saben que estoy siguiendo muy de cerca a los/as ciclistas de ‘casa’ (vascos/as) desde hace un buen tiempo, máxime desde que están compitiendo en las categorías inferiores y, además, año tras año vienen progresando tanto en el ámbito personal como en el deportivo. Así pues, en el día de hoy os traigo una bonita y profunda entrevista de una ciclista que, si os soy sincero, me ha hecho muchísima ilusión llevarla a cabo. Ahora que estoy hablando desde la sinceridad, durante estos últimos años he tenido la oportunidad de verle competir en diversas carreras en bastantes ocasiones; además, y aunque fuese de manera fugaz, justo el día de mi cumpleaños pude conversar con ella por primera vez, por lo que no miento en absoluto al decir que este hecho fue algo que me hizo muchísima ilusión. Asimismo, y aunque esta entrevista se efectuó hace unos días, mi idea era realizarla el pasado año: por diversos factores tuve que aplazarla, pero, aun así, nunca perdí la esperanza de que, en un futuro, tendría otra oportunidad de llevarla a cabo… y mira, afortunadamente mi deseo se hizo realidad un tiempo después. ¡Toda espera tiene su recompensa!

Hablamos de Garazi Estevez (Aretxabaleta, 2002), la joven ciclista atxabaltarra que, desde que competía en las categorías inferiores, se le ha visto ese ‘algo’ que, en mi opinión, ostentan muy pocas ciclistas. Evidentemente, su trayectoria deportiva no ha sido siempre un camino de rosas: sin irnos más lejos, y tal y como lo podréis comprobar a lo largo de la entrevista, el pasado 2020 fue un año realmente aciago para sus intereses, pero gracias al duro trabajo psicológico que realizó pudo darle la vuelta a la situación y, gracias a ello, recobró muchísima ilusión y determinación para aventurarse en el nuevo horizonte que se le abre de par en par.

Si queréis conocer más a fondo a la ciclista atxabaltarra no podéis dejar pasar la oportunidad que disponéis en este momento, pues aun siendo cierto que la entrevista es un pelín larga, estoy seguro de que será de vuestro agrado. ¡Espero que os guste!

– Para aquellas personas que todavía no te conozcan y/o no sepan muy bien quién eres… ¿cómo te describirías? ¿Quién es Garazi?

Soy una chica de 19 años que vive en Aretxabaleta. Personalmente, soy bastante sincera y directa, y aun siendo cierto que tengo bastante mala leche y actitud, también soy una persona risueña. En cuanto al ámbito deportivo, soy de esas personas que no coge el deporte como un hobby, sino que lo hace con seriedad, ya que me encanta muchísimo y, por tanto, me gusta hacerlo con actitud.

– ¿Cuál ha sido tu relación con el deporte desde que eras pequeñita?

Wah… Recuerdo que hacíamos psicomotricidad en la escuela y, de hecho, fui la primera en aprender a caminar. Además, siempre he sido una chica súper movida y activa, pues he solido practicar muchos deportes, tales como el capoeira, el ciclismo, el multideporte, el baloncesto, etc. De hecho, durante un determinado tiempo estuve practicándolos todos a la vez, por lo que, más allá del deporte, no solía tener tiempo para casi nada. Además, de pequeña tuve problemas de bullying, por lo que el deporte era mi manera de evadirme y donde me sentía plenamente feliz.

– ¿Y qué recuerdos atesoras de aquellos años?

Pues mira… Cuando era pequeña, muchas veces solía quedarme con los chicos, ya que ellos solían hacer más deporte. Ahora que lo menciono, tengo el recuerdo de que solía realizar muchas actividades con ellos, tales como jugar a fútbol en los recreos, ir a correr todos juntos, etc. Además, también recuerdo con mucho cariño las veces en las que iba al pantano de Landa junto a mi familia todos los fines de semana: hacíamos una vuelta, comíamos un ‘pintxo’ y, finalmente, regresábamos a casa.

© GARAZI ESTEVEZ

– Veo que desde pequeñita siempre has tenido una buena relación con el deporte, ¿no? Te lo comento porque hay muchos/as niños/as que lo suelen practicar casi medio-obligados/as…

Sí, sí, exacto. Tal y como te lo he indicado antes, era una ‘culo inquieta’, pues siempre solía estar practicando algún deporte, pero la verdad es que no tenía ninguna predilección por ninguno. ¿Que los chicos iban a jugar a pelota? Pues me iba con ellos. ¿Que iban a jugar a fútbol? Pues al fútbol. ¿A correr? Pues a correr. ¿A nadar? Pues a nadar.

Sinceramente, me gustaba practicar cualquier deporte, y además los practicaba a gusto, pues desde pequeña siempre he sido una chica muy deportista. Pero… eso sí, me picaba bastante, todo hay que decirlo, ya que, y como se suele decir, no me gustaba perder ni a las canicas [risas].

– ¿Y cómo tomaste la decisión de empezar en el ciclismo?

Había dejado la modalidad de multideporte, pues a partir de una edad ya se deja de hacerla, por lo que en ese momento sólo hacía capoeira y baloncesto. En este último, y el que por aquel entonces era el padrastro de una de mis compañeras, me comentó que él era el director del equipo ‘Dorletako Ama‘ y me animó a probar el ciclismo. Ahora que menciono dicho deporte, en mi familia siempre ha habido una gran tradición ciclista: mi padre fue ciclista en su época, y fue él quien empezó a extender dicha tradición dentro de nuestra familia; además, mi primo consiguió llegar al profesionalismo, por lo que desde pequeña siempre he visto el ciclismo. Aun así, aún no me atrevía a dar ese paso, pues, además de no atraerme mucho, no me montaba mucho en la bici, pues no me atraía mucho. Además de ello, no solía andar mucho en la bici, pero cuando iba con mis padres al pueblo de Segovia al que íbamos siempre, solíamos hacer carreras los del barrio.

Aun así, el director del Dorletako Ama me animó a probarlo, y me dijo: ‘venga Garazi, anímate, ven a una carrera y ya está’. Tras ello, la semana posterior fui a Arrasate a ver una carrera y, finalmente, me dije: ‘quiero probarlo’. Desde el momento en el que lo probé, fue algo como: ‘vale, pues esto también, otra cosa más a la lista. Me gusta, sí, pero sin más, por lo que también continuaré haciendo capoeira y baloncesto’. Si te digo la verdad, en aquel momento estuve practicando 3-4 deportes a la vez…

– Ahora que mencionas el ‘Dorletako Ama’… En este equipo coincidiste con Xubane Garai, ¿no?

Sí, eso es. Cuando empecé, en el equipo sólo estaba Alaitz Beloki: estuvimos juntas 1 año y, cuando ella se fue, me quedé como la única chica del equipo. Luego, creo que fue en el 2. año de infantiles cuando se apuntó Xubane: se unió a mí y estuvimos compartiendo equipo durante 1 año.

JUNTO CON XUBANE GARAI. // © GOIENA

– Te preguntaba lo anterior porque me acuerdo de que, cuando la entrevisté, me comentó que al llegar un momento, tuvisteis que separar vuestros caminos…

Exacto. En mi caso, empecé en alevines de 1. año y, como te lo he comentado antes, sólo estaba Alaitz Beloki. Luego, en alevín de 2. año e infantil de 1. año, competí como única chica del equipo, y ya fue en infantil de 2. año cuando se unió Xubane. Asimismo, y de la misma forma en la que en alevines e infantiles se compite principalmente en los alrededores, en el paso a cadetes suele ser cuando empiezas a hacerlo a nivel estatal, por lo que en mi caso decidí irme a un equipo de chicas, mientras que ella tomó la decisión de quedarse.

– Ahora que mencionas el paso a cadetes, ¿qué tal lo recuerdas? ¿Se te hizo difícil?

A ver, lo cierto es que en alevines e infantiles solía andar adelante junto a los chicos, y había veces en las que les ganaba y todo. Relacionado con ello, algunas veces me solían decir: ‘joe, Garazi, eres súper buena, no sé qué, no sé qué…’. Así pues, me decía a mí misma: ‘vale, con chicos muy bien, pero… ¿cómo será competir junto con otras chicas del país?’. Si quieres que te sea sincera, pasé a cadetes con un poco de miedo, pero miedo positivo, eh.

El nuevo panorama era desconocido para mí, pero, a la vez, estaba muy motivada, pues me decía: ‘joe, he conocido a mucha gente y a muchas chicas’. Asimismo, y, aparte de lo que viví fue increíble, el hecho de irme a un equipo de chicas fue muy positivo, porque ten en cuenta que, aunque en las carreras con los chicos lo pasaba muy bien, al final no era lo mismo. De hecho, ese salto de categoría suele ser la época en la que, más o menos, nos baja la regla a las chicas, por lo que solía pasar un poco de vergüenza en las carreras de chicos por culpa de ello, ya que no me gustaba hablar de ese tema… era como tabú.

Pero cuando me pasé a un equipo de chicas fue como una libertad, pues ya podía hablar de todo y de cualquier cosa… Todos estos cambios fueron muy positivos para mí, tanto el salto de categoría, con la consiguiente oportunidad de poder competir en diversos puntos del país, como el hecho de estar dentro del nuevo equipo. También he de mencionar que fue una categoría que, desde la primera competición, me encontré muy bien, tanto en pista como en carretera, y eso se vio reflejado en los resultados, pues acabé siendo campeona de España, campeona de Euskadi, campeona de Gipuzkoa, ganadora del Torneo Euskaldun los dos años y, además, en uno de ellos fui la líder durante todo el torneo.

– Ahora que ya han pasado unos cuantos años desde tus inicios, ¿hay algo que eches de menos? No sé, amistades que hiciste en aquella época y que ahora no os veis mucho…

Sinceramente no, pues creo que en todas las etapas de la vida sueles contar con determinada gente, por lo que si luego esa gente no es afín a ti acaba yendo. Así pues, la gente a la cual realmente le importas continúa estando ahí y, por tanto, no la echas de menos. A lo mejor, y ahora que lo pienso, puede que sí que eche de menos alguna parte de la infancia, pero no en plan de echarlo de menos como si lo necesitase sí o sí. A ver, sí que es cierto que esos recuerdos son guays, pero siendo sincera, la gente con la que tengo muy buena relación la sigo manteniendo hoy en día: puede que ya no sea tan buena como antes, vale, pero como sigo manteniendo contacto, al final no la echo de menos.

Al fin y al cabo, siempre vas haciendo nuevos/as amigos/as, y no sé… Creo que en cada momento necesitamos algunas personas concretas a nuestro lado, por lo que si las tenemos, en mi opinión es suficiente.

© GARAZI ESTEVEZ

– ¿Cuál dirías que ha sido el mayor aprendizaje que hiciste en las categorías inferiores y que, gracias a ello, crees que te puede ayudar de cara al futuro?

Pues… mira: con los chicos aprendí mucho, pues la forma de competir entre chicos y chicas difiere mucho. Por darte un ejemplo, en las carreras de chicos solíamos ir a palos desde el primer momento, y cada uno iba a tope y había una guerra; aquello era una locura. En las de las chicas, en cambio, todo era más tranquilo, pues las chicas somos más de pensar en plan: ‘bueno, tenemos X vueltas por delante, por lo que iré dosificando fuerzas, y en este punto me conviene darlo todo y aquí no…’. Como te lo he dicho antes, en las carreras de los chicos íbamos a tope en todo momento, y eso hacía que hubiese muchos movimientos, por lo que gracias a todo lo que aprendí junto a ellos me ayudó mucho de cara al futuro, ya que cuando pasé a competir únicamente con las chicas ya tenía todas estas lecciones interiorizadas y aprendidas. Por ejemplo, cuando no esperábamos que nadie atacase, en mi caso ya estaba preparada para ese ataque, ya que lo había aprendido corriendo junto a los chicos.

Además, y justo cuando pasé a cadetes, empecé a hacer pista, y la verdad es que eso me ayudó para mis posteriores años de la categoría junior. Asimismo, el hecho de estar compitiendo junto a los chicos desde infantiles me dio esa chispa y esa manera de ver las carreras que, sinceramente, me ha venido realmente genial de cara al futuro.

– Ahora que hablamos de la categoría cadete, me he percatado de que realizaste las etapas cadete y junior en un mismo equipo, exactamente en el ‘Gipuzkoa – Ogiberri’. Relacionado con ello, querría preguntarte por Ainhoa Artolazabal, una persona que hasta ahora ha sido de vital importancia para ti.

Aunque este año haya cambiado de equipo sigo con ella, eh [risas]. Es cierto que he cambiado de equipo en la modalidad de carretera, pero en pista sigo en el Gipuzkoa – Ogiberri, por lo que como sigue siendo mi preparadora física continúo con ella. Además, ella y Emaitz son las dos personas más importantes para mí, ya que además de haberme ayudo muchísimo en todo momento, son personas con las que puedes hablar de cualquier cosa tendidamente. Por ejemplo, algunos días en los que me siento mal o estoy teniendo un mal día, les suelo llamar y siempre suelen estar ahí para ayudarme muchísimo; les estoy súper agradecida.

– Ahora que lo mencionas, tener personas que siempre están ahí y te ayudan en lo que sea es realmente importante; al fin y al cabo, la familia siempre la tendrás ahí, pero tener a personas así dentro del deporte es increíble…

Sí, sí, tienes razón. Además, ten en cuenta que algunas personas no tienen una gran afinidad con sus entrenadores/preparadores, pero en mi caso, fue justo lo contrario. Por darte un ejemplo, de cara a una prueba de la Copa de España Féminas Cofidis, decidíamos que sólo irían las que mejor iban en el ranking, e igual éramos 4, por decirte algo. Por tanto, íbamos las 4 a MurciaAlicante, etc., y estos viajes nos ayudaban muchísimo para aumentar nuestras afinidades.

Así pues, es por todo ello por el cual considero a ellas dos (Ainhoa y Emaitz) como mis segundos padres, los padres del mundo del ciclismo. Si te soy sincera, he de admitir que tenemos mucha confianza entre nosotras, y gracias a ello me suelen decir tanto las cosas buenas como las malas.

– Ahora que mencionas el hecho de competir fuera… ¿Cómo os organizabais, logísticamente hablando, para desplazaros a dichas carreras? ¿Solíais quedaros en un punto concreto y partíais una vez os juntabais todas? ¿Venía alguien a buscaros?

Al final, dependía según dónde era la carrera… Por ejemplo, si teníamos que disputar una prueba de la Copa de España Féminas Cofidis en Valencia (por decirte algo), mis padres me llevaban hasta Gasteiz o Bergara, me dejaban allí y, una vez que nos habíamos juntado todas las del equipo, íbamos en la furgoneta del equipo. En cambio, si se trataba de una prueba que nos ‘pillaba’ cerca, eran mis padres quienes me llevaban directamente allí. Si te digo la verdad, mis padres son muy aficionados al ciclismo, y vienen conmigo a cualquier sitio como mis fans nº 1 [risas].

© GARAZI ESTEVEZ

– Supongo que para jóvenes como vosotras el hecho de ir a competir fuera y conocer nuevos lugares tiene que ser muy motivador, ¿no?

Exacto. Además, esto te ayuda para salir de la monotonía del día a día, pues durante la semana sueles estar en clase con los/as de siempre y el hecho de salir fuera es como que te libera un poco. Aun así, muchas veces suelo decir que mi vida no ha sido para nada monótona, pues aun no sabiendo si es por suerte o qué, siempre me ha ido bien en la bicicleta y, gracias a ello, he podido tener la oportunidad de conocer muchos lugares con la Selección Española, con el equipo, etc. Por tanto, y a la vez que me motiva muchísimo, también me da esa energía para continuar y disfrutar más.

– ¿Y qué nos puedes contar del ambiente que se respiraba dentro del equipo cuando ibais a competir fuera?

Solía ser súper buena, pues solíamos realizar los traslados todas juntas, y eso, quieras que no, hace mucha piña. A la vez, y como es lógico, nos pedían un poco de seriedad por la cantidad de dinero que gastaban para que nosotras tuviésemos esa oportunidad, como por ejemplo en MurciaValenciaAndalucía, etc. Nos solían decir: ‘a ver chicas, hemos venido hasta aquí, poned actitud; da igual el puesto en el que acabéis, pero por lo menos poned actitud’.

Además, y algunas veces, en el hotel en el que nos alojábamos solíamos tener piscina y todo, y había veces en las que nos bañábamos con nuestro entrenador. Fíjate lo bueno que era él que hasta nos solía comprar Galletas Príncipe… súper bien [risas].

Pero eso sí, cuando llegaba el momento de rendir, nos decían: ‘por favor, poned actitud’. Una vez acabada la prueba, y cuando ya nos quitábamos la tensión de encima, volvía de nuevo el buen rollo: hablábamos un poco de cómo había ido la carrera, que debíamos mejorar, etc. Asimismo, también conversábamos sobre diversos matices, tales como, por ejemplo, cómo y en qué debíamos aprender a competir, como diciendo: ‘esto lo has hecho bien, esto mal, por lo que para la próxima lo tenemos que tener en cuenta’.

– Ellos hacían todo lo que estaba en sus manos para que pudieseis competir fuera y, a cambio, os pedían a vosotros poner de vuestra parte.

Claro, como es normal. A ver, ten en cuenta que ellos gastan mucho dinero para poder ir fuera. En nuestro caso, he de admitir que hemos tenido suerte, pues había equipos que no tenían tanto dinero, otros que tenían que costearse ellos mismos el traslado hasta el lugar de la prueba, otros que no podían ir (este era, lamentablemente el caso del Allerru), etc. Por lo que sí, nosotras hemos tenido mucha suerte en este aspecto.

© GARAZI ESTEVEZ

– Ibas progresando, llega un año clave para ti (2. año de juniors) y, de repente… llega la pandemia y, con ello, la suspensión provisional del calendario. Luego me detendré en cómo te fue la temporada en cuanto al plano deportivo, pero primero querría preguntarte qué tal sobrellevaste mentalmente aquellos momentos y cómo llevaste a cabo los entrenamientos…

Exacto, justo me pilló en el 2. año de juniors… Y claro, para pasar de juniors a SUB23 se necesita encontrar un equipo, lo que a su vez se necesita un cierto palmarés. En mi caso, lo bueno fue que hasta ese año había andado bastante bien y, por ende, ya contaba con un buen palmarés, por lo que me decía a mí misma que estuviese tranquila. Por darte un ejemplo, en 2019 había ganado 8 carreras en ruta, y en pista anduve bien, yendo a los Campeonatos Europeos y todo.

Pero fue llegar el 2020 y empezar la mala suerte: en la 1. carrera de la Copa de España de Pista me caí, con el consiguiente resultado de romperme casi la cadera (al final se quedó en una fisura). A raíz de ello, tuve un derrame muy grande, y aun siendo cierto que esto no me impidió, de seguido de la prueba de Dos Hermanas de la Copa de España Féminas Cofidis fui a la concentración de la Selección Española de pista, pero, luego, además de me tuve que parar mes y algo, a continuación relancé la competición, realizando así las otras dos pruebas de la Copa de España Féminas Cofidis.

Además, la prueba de pista de la Copa de España de Pista que se realizó en Madrid (Galapagar) también era el Campeonato de España de Madison, y aun estando lesionada conseguí la tercera posición junto a mi compañera de selección Arene Etxarri. Siendo sincera, anduve bastante bien, por lo que me decía a mí misma: ‘bueno, he empezado un poco a remontar…’. Y claro, justo cuando iba mejorando poco a poco nos confinaron… Joe, qué pena, la verdad.

Asimismo, y como te lo he dicho antes, seguía teniendo un gran derrame, y por lo grande que era se me hizo un líquido que no se me quitaba. En teoría, el cuerpo lo suele ir absorbiendo paulatinamente, pero era tan grande que no lo absorbía, por lo que se me acabó creando una capa de líquido que, evidentemente, era malo para el cuerpo. Por tanto, y además de estar confinada como todas las demás sin salir de casa, estuve yendo a médicos para ir quitándomelo en pequeños pasos: me metían una aguja y me lo iban quitando poco a poco; no sé si fueron 3-4 sesiones… Luego, además, y en vista de que esa parte del cuerpo se me había quedado súper mal, me tuvieron que hacer una infiltración,… Por todos factores, no tuve otra opción que pararme.

– Con sólo escucharte se me pone mal cuerpo…

Claro, claro. A ver, ten en cuenta que la cuarentena, como a muchas otras, se me hizo dura: no podía salir de casa, veía que las demás estaban entrenando mientras que en mi caso no lo podía hacer por culpa de esa lesión que te comenté antes, por lo que muchas veces me solía decir: ‘ya verás, saldremos de la cuarentena y yo aquí, perdida y sin forma física ni nada’. Si todo eso fuera poco, súmale que estuve más o menos 1 mes sola en casa… En mi caso, ocurrió que mis padres sí podían salir de casa por temas laborales, por lo que solían salir a trabajar y, luego, una vez acabada su jornada laboral, iban a otra casa… [risas].

Al cabo de un tiempo, desde el equipo nos dijeron: ‘vais a salir, por lo que ya podéis empezar a entrenar por las inmediaciones de vuestro pueblo’. Y, nosotras, en plan: ‘venga, ¡preparadas!’. Pero… claro, ten en cuenta que en mi pueblo no tenemos nada que hacer [risas]. Afortunadamente, la cadera fue mejorando con el tiempo, pero psicológicamente fue fatal, la verdad.

© GARAZI ESTEVEZ

– Eso te iba a comentar, que el hecho de estar dándole vueltas a todo ello no tuvo que ser muy positivo para la mente…

No, no, para nada. Al final, estaba machacándome diciéndome: ‘Garazi, recupérate ahora, porque si no, saldrás y no podrás hacer nada’. Por tanto, entre el machaque que me daba a mí misma y el hecho de estar en casa (que ya es bastante machaque), no tuve otra opción que hacer un durísimo trabajo psicológico. Una vez hecho esto, me decía: ‘esto es lo que me gusta… ¿quiero continuar en el ciclismo? Sí. Vale, pues seguiré entrenando y haciendo lo que puedo’.

Al cabo de un tiempo, ya pudimos salir fuera, pero al instante tuve otra lesión en las rodillas, por lo que fue como decir: ‘venga, hasta luego…’. A ver, antes de caer ‘oficialmente’ lesionada, sí que notaba un poco de dolor, pero me decía: ‘será algo temporal, nada más’. Por tanto, y pensando que no sería nada, lo dejé pasar sin decir nada en casa ni a nadie, teniendo la convicción de que el dolor remitiría.

Justo después, me llamaron para ir a Altea con la Selección Española con motivo de una concentración de tecnificación: un día hicimos 100km, otro día no sé cuántos, etc. Íbamos metiendo más y más tralla… hasta que un día le dije a la seleccionadora: ‘Gema, no puedo, o sea me duelen las rodillas que flipas…’. Me dijo: ‘Garazi, aguanta, sólo faltan 40 km para llegar al hotel’, a lo que le asentí.

Tras algunas dificultades, pude llegar al hotel (eso sí, con mucho dolor), y una vez ahí la seleccionadora me dijo: ‘Garazi, te va a mirar el médico de la Federación’. Así pues, me inspeccionaron las rodillas y, finalmente, me comunicaron que sufría tendinitis, lo que hizo que tuviera una reacción en plan: ‘venga ya…’. Claro, no sólo no la sufría en una sola rodilla, sino en ambas, y resulta ser que dicha lesión se originó por ‘culpa’ de la lesión que acarreaba en la cadera, pues no me dejaba realizar bien los movimientos y, por ello, acabé lesionándome por haber modificado un poco la postura. Por tanto, y en el momento en el que me notificaron esta lesión, me dije: ‘venga ya, ¡¿esto qué es?!’ O sea, estaba lesionada de la cadera, luego llegó la cuarentena, salimos de ella y, cuando parecía que las cosas empezarían a ir a mejor, me lesiono de las rodillas… Estaba ya…

– El calvario seguía…

Sí, sí, seguía, y además a peor, la verdad. Ten en cuenta que muchas veces me decía: ‘va, ya está, ya se me ha ido más o menos el dolor de la cadera; además, ya hemos podido salir del confinamiento, por lo que pronto empezaremos a competir…’. Pero qué va, sufrí dicha nueva lesión, por lo que me vine abajo y me hundí… Me dije: ‘esto no es normal, no puede ser, menudo año…’.

Ahí sí que me planteé seguir en el ciclismo o dejarlo, pues estuve (y sigo estando) mal de las rodillas… Es cierto que ahora las tengo un poco mejor, pero no del todo bien, ya que aún me siguen doliendo un poquito; esos momentos se me hicieron largos… Prueba de ello es el año pasado, una temporada en la que sólo pude tomar la salida en 4 pruebas de carretera. Las 2 primeras fueron en Iurreta – Garai y Galar: en la primera pude acabar, pero en Galar tuve que retirarme porque me dio un ataque de asma (además soy asmática, así, para rematar así el asunto [risas]).

Luego, y como ya te lo he contado, tuve que pararme por la tendinitis que sufrí en las rodillas, pero pude regresar a la competición un poco antes de los Campeonatos de España, concretamente en la carrera de Larrabasterra, más que nada para poder acudir a dichos Campeonatos. Si te soy sincera, tuve bastante suerte, porque cuando la seleccionadora me vio en dicha prueba me dijo: ‘Garazi, tú ven al entrenamiento de la selección para ver quiénes van a los Nacionales‘. Evidentemente, no sabía ni estaba segura de si me llevarían o no, y la verdad es que para mí el no ir sería un palo, pues me decía: ‘joe, me han llevado con la Selección de Euskadi cada vez que he podido, y para mí el hecho de no ir justo en el 2. año de juniors supondría algo como decir: ‘jo, Garazi, vas mal…’. Pues claro, ten en cuenta que he ido a los Campeonatos desde infantiles, y justo no ir en ese año sería un palo psicológico…

Al final, y por suerte, pude acudir a ellos, ya que, además de que me puse mejor, en los entrenamientos me veía mejor y también me veían ellos. Si te soy sincera, a dichos Campeonatos fui desilusionada conmigo misma: sí que estaba ilusionada por poder ir, pero conmigo misma no estaba a gusto. En ellos creo que acabé la 24ª en la prueba de fondo y la 11ª en la C.R.I.… A ver, no estaba mal, pues la gente acabó detrás de mí o, simplemente, no finalizaron, pero la sensación que tuve fue como un quiero y no puedo. Asimismo, y además de que iba luchando contra mi propia cabeza, todo el tiempo me estaba diciendo a mí misma: ‘no puedes, no puedes…’. Al final, si tienes buenas piernas vas bien, pero si te falla la cabeza… no se puede hacer nada, ya que este deporte tiene un fuerte componente psicológico. Por darte un ejemplo, las ‘cronos’ son pruebas de mentalidad 100%, y ese día, cuando llegué a meta, me noté que no estaba cansada, por lo que me dije: ‘Garazi, llegar a meta sin cansarse… mala señal’. Y claro, eso hacía que me machacara aún más la cabeza, por lo que me decía: ‘he venido aquí, me ha salido bien dentro de lo cabe, pero tú… mal, eso de no dar todo lo que tienes…’.

De hecho, y como curiosidad, me acuerdo de que cuando los chicos acabaron su prueba (primero competíamos nosotras y luego ellos), hice el trayecto de vuelta al hotel de unos 20km en bici, ya que, como te lo he indicado antes, no me notaba cansada. Por tanto, y como no lo había dado todo, necesitaba como castigar un poco mi cabeza, por lo que decidí irme hasta el hotel a tope con los chicos como diciendo: ‘pff, es que nos has dado todo lo que tenías, Garazi…’.

– El plano físico, más o menos, tiene su arreglo, pero el mental… Ahí es donde radica la dificultad.

DISPUTANDO LA PRUEBA C.R.I DE LOS PASADOS CAMPEONATOS DE ESPAÑA JUNIORS / MÁSTERS. // © MARTIN EARLY

Sí, sí, exacto. De hecho, estuve acudiendo a Uxue Otxoa, una psicóloga deportiva: empecé a hacerlo cuando estaba en juniors de 1. año, pues hubo un momento en el que no lo pasé muy bien y, por tanto, decidí acudir a ella. Uxue me enseñó a ejercitar el trabajo mental, y creo que fue por ello que pude ir a los anteriormente mencionados Campeonatos de España. Sinceramente, dichos Campeonatos se me hicieron bastante duros, porque ten en cuenta que, hasta ahora, siempre he solido andar, más o menos, entre los 10 primeros puestos. Por darte un ejemplo, en 2019, en mi 1. año de juniors, creo que mi peor puesto fue el 11º, por lo que cuando piensas que al año siguiente deberías progresar físicamente pero, en cambio, ves que acabas la prueba de fondo de los Campeonatos en la 24ª posición… Fue en plan: ‘buah, qué mal…’. Pero haciendo caso a lo que me enseñó Uxue, hice lo que estaba bajo mi control, y como las lesiones y la cuarentena no estaban en mis manos, tuvimos que aceptar los hechos y ser realistas de lo que sí podíamos hacer y qué no. 

– Eso es, tienes razón. Conforme pasan los años, lo normal sería ir progresando tanto física como mentalmente, por lo que el hecho de ver que no habías conseguido buenos resultados o, por lo menos, no los que te habría gustado, pues…

O, por lo menos, mantenerlo… Porque claro, ten en cuenta que en mi 1. año de juniors gané 8 carreras con el 11º puesto como el peor, y a continuación pasar al 2. año con una sensación de quiero y no puedo…

– Y, claro, todo esto hace que le des más y más vueltas a tu cabeza…

Sí, sí, eso es. Además, y si todo esto fuera ya poco, te enteras de que la gente empieza a hablar de ti, y te llegan comentarios como: ‘Garazi ha petado, Garazi ya ha dejado de ser buena, Garazi no sé qué…’ Al final, todo esto te hunde más, por lo que tienes que hacer un gran trabajo psicológico de decir: ‘a ver, mira, sí, sí, estoy mal, he tenido un mal año, pero me gusta este deporte y voy a continuar’.

– Al principio, cuando escuchas esas cosas pueden acabar desmotivándote, pero pienso que ‘para la larga’ te ayudará a motivarte…

Al principio te vienes abajo, porque ten en cuenta que yo misma ya estoy machacándome mi cabeza, por lo que cuando llegan estas cosas, y quieras que no, te hundes… Pero bueno, en la parte final de la temporada noté que mi estado físico había mejorado un poco, y gracias a ello pude lograr 4 medallas en los Campeonatos de España de Pista. Asimismo, a finales de septiembre gané la C.R.I. del Memorial Gervais (valedera para el Campeonato de Gipuzkoa de C.R.I.), por lo que este buen fin de temporada me ayudó muchísimo. Así pues, me dije a mí misma: ‘mira lo que están diciendo de mí, pero mira, a pesar de todo, he podido lograr algunos objetivos’.

– Cuando ves que vas saliendo de los malos momentos y, finalmente, ves que los resultados te van acompañando, supongo que eso te ayudará para estar motivada…

Necesitaba eso, algo que me motivara en plan: ‘venga, tú puedes, Garazi. Sigue, sigue, trata de no creer lo que dicen de ti, porque sabes que no es verdad. Tú puedes, continúa trabajando, porque con trabajo lo lograrás’. A ver, conseguir 4 medallas en los Campeonatos de España de Pista está muy bien, y lo cierto es que esto me ayudó muchísimo para estar muy motivada de cara a esta temporada. Así pues, a este 1. año de SUB23 he llegado en plan: ‘venga, Garazi, tienes que trabajar a tope’.

Siendo sincera, hasta ahora no he sido una chica muy constante con el tema de los entrenamientos, pues aunque no lo parezca, era un poco vaga. La gente me solía decir: ‘joe, Garazi, tú tienes que entrenar bastante, porque sueles ganar’. Tras ello, les contestaba: ‘pues… ¿quieres que te sea sincera? Pues no’. De hecho, había veces en las que al decirles esto, me comentaban que les estaba mintiendo, por lo que les respondía: ‘pues no, no, te digo la verdad’. Como curiosidad, he de decir que cuando mi ex-pareja vio la situación real, me solía decir: ‘joe, Garazi, pues es verdad lo que me decías’, a lo que le respondía: ‘ya te lo dije… No me creéis hasta que lo veis’.

De cara a esta temporada, y tras haber pasado por lo que he tenido que pasar, empecé a trabajar más en serio, pues hay que tener en cuenta que estuve más o menos un año entero sin entrenar (el pasado 2020), por lo que me dije: ‘no vale solo lo que tengas por dentro, sino que hay que trabajar duro para conseguir las metas’. Por tanto, desde que físicamente me puse mejor, me puse a trabajar duro, y solía decirme: ‘Garazi, tienes que hacer mucho trabajo, porque si no, no vas a lograr nada’. Así pues, todo por lo que he tenido que pasar me ha ayudado para seguir aprendiendo a ser más disciplinada, por lo que he de admitir que, desde esta perspectiva, fue muy positivo.

© GARAZI ESTEVEZ

– Supongo que por todo lo que has tenido que pasar te ayudara de cara al futuro, ¿no? Te lo digo por ello de que si en un futuro te encuentras en una situación parecida, ya sabrás mejor cómo actuar…

Sí, eso es, y además ya sabré dónde tener el foco, diciéndome algo como: ‘tengo que lograr esto y, para ello, tengo que trabajar y debo estar motivada’. Al fin y al cabo, es lógico que tengas tus bajones, pues eso es normal, pero si trabajas de verdad puede que de igual manera no consigas ganar, pero tienes que ir poniéndote objetivos como de decir: ‘tengo que llegar a la 1. carrera e intentar acabarla.’ Ahora que lo digo, a la 1. carrera de la temporada (Villava) fui con súper pocas expectativas, a lo que me decía: ‘ya verás lo que me pasará ahora…’. Además, me dije: ‘bueno, venga… ¿cuál es el objetivo? A ver, es la 1. carrera de la temporada, la 1. toma de contacto… Será difícil’. Además, tengo que decir que en el pelotón se notaba la tensión…

Mi entrenadora ya me lo había dicho el año pasado, pues, entre otras cosas, estuvimos hablando sobre la categoría SUB23: ‘venga, Garazi, ¿qué te gustaría de cara al siguiente año (refiriéndose a este 2021)? Y yo: ‘pues acabar’. A continuación me dijo: ‘venga, Garazi, que vas a terminar… Ponte otro objetivo’. Le decía: ‘buah, tengo miedo, no sé qué…’. Ella (Ainhoa Artolazabal), al escuchar esto, me respondía: ‘Garazi, estás trabajando bien, venga, que ya conseguirás por lo menos acabarlas…’. Este año, tras haber visto por lo que he tenido que pasar, le dije: ‘a ver si acabo…’, a lo que ella me respondió: ‘Garazi, mira, en las 1. carreras veremos dónde te encuentras: da igual dónde estás, tú ve confiada, da todo lo que tengas y, a partir de ahí, veremos qué tenemos que trabajar y qué mejorar. Tú estate tranquila, y ve con felicidad. Si no, y si vas con mucho miedo, no disfrutarás’. Por tanto, ahí Ainhoa me ayudó mucho para quitarme un poco la presión, pues muchas veces nos solemos poner mucha a nosotras mismas.

Como curiosidad, el día anterior a la carrera, Ainhoa me llamó para decirme lo siguiente: ‘Garazi, tú puedes, veamos a ver dónde estás. No te preocupes por el resultado, haz lo mejor que puedas y ya está’. Ahí Ainhoa me ayudó mucho, pues, como te lo he comentado antes, me quitó la presión de encima… A continuación, realicé la carrera de Villava y, si te soy sincera, la acabé muy contenta, pues muchas no la pudieron acabar. Personalmente, me quedé impresionada conmigo misma, ya que hice mejor de lo esperado y, gracias a este buen resultado, tuve ese plus para seguir entrenando.

– Eso me comentaron, sí, que en el carrera hubo una gran cantidad de caídas y que muchas de vosotras no pudisteis llegar a la línea de meta…

Muchas, muchas caídas, de verdad, fue una carrera que… A ver, en las 1. carreras siempre suele haber caídas, ya que suele haber mucha tensión por ser las primeras, pero, además, había ciertos lugares de la carretera que estaban súper mal, la verdad. Más allá de eso, hemos de hablar sobre la meteorología, pues el día de la carrera llovió mucho y, por tanto, había zonas del trazado que estaban muy resbaladizas, como por ejemplo las líneas blancas, puntos en los que había aceite de camiones, etc. Todas estas cosas hacían que se produjeran muchas caídas, y si a eso le sumas los nervios y la tensión que se palpaba, la unión de todo esto hizo que se produjeran bastantes caídas.

Personalmente, y de hecho creo que ya lo dije, suelo tener/seguir un ritual: 1 día antes de empezar la temporada, suelo ir a la Dorletako Ama y dejar un ramo de flores para que me cuide y para que tenga buena suerte a lo largo del año. Es una simple curiosidad, pero la temporada pasada no seguí este ritual y mira el año que tuve… A ver, es una superstición mía o lo que se diga, pero en serio, y te lo juro, que así se lo dije a mi madre: ‘joe, ama, no me he caído porque ayer le dejé un ramo de flores a la Dorletako Ama…’ O sea, ya te digo, libré algunas caídas delante de mí que… ostras.

– Eso te iba a comentar, que, por lo que había leído, fue como que alguien se caía, otra le seguía por detrás,…

Sí, sí… A ver, si me dices que hubo sólo 2-3 caídas y que una de ellas te pilla, pues mala suerte, pero como hubo tantas, la suerte era simplemente poder acabar la prueba sana y salva, de verdad. Lo cierto es que algunas que sufrieron caídas sí que pudieron acabar la prueba, pero otras no tuvieron tanta suerte y, por ende, no lo consiguieron, por lo que espero que para la próxima vaya mejor… Es que ya te digo, el hecho de llegar sin caer fue todo un milagro, de verdad, lo flipé [risas]. Hubo mucho riesgo, pero bueno, esperemos que en las próximas carreras no haya tantas caídas…

– Eso, eso, esperemos, esperemos… Por lo menos que haga mejor tiempo y, conforme vaya llegando el verano, que haga sol…

Pues, dijeron que vendría otra Filomena, o sea que a saber…

– Ah, ¿sí? No lo había visto…

Pues justo lo han puesto hoy… A ver, no una Filomena como la que vino el pasado enero, pero sí que va a venir una parecida, por lo que parece que el frío llegará de nuevo…

– Joe, pues ya estaba pensando en la carrera de Beasain (puntuable para la ‘Copa de España Féminas Cofidis’) y, de hecho ya estaba sacando la ropa y haciendo planes… Y ahora que me dices esto… [risas]

[Risas] A ver, esperemos que hasta que llegue la fecha esté haciendo el tiempo que esté haciendo, pero que ese día haga buen tiempo durante la carrera, por favor… Es lo único que pido, que haga buen tiempo, porque si llueve ya…

– Eso es, y aunque haga frío, por lo menos que no llueva…

Que haga frío da igual, pero que llueva… Lo digo sobre todo por las caídas, porque cada vez que llueve suele haber muchas,…

Además, luego está el acomodo: en mi caso, en los últimos 20km de la carrera de Villaba me quedaba fría además del dolor de la rodilla, pues ya sabes que con el frío el cuerpo se resiente, y las lesiones aún más. Por tanto, entre las caídas, que el frío afecta negativamente a tu cuerpo,… quita quita. Por lo menos que no haga lluvia, cualquier tiempo menos lluvia [risas].

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– Ahora que estamos hablando de las carreras del comienzo de la temporada… Este año, además del salto de categoría, has recalado en tu nuevo equipo, exactamente en el ‘Laboral Kutxa – Fundación Euskadi’, por lo que querría preguntarte algo relacionado con ello: ¿Cómo se fraguó este fichaje? ¿Fue alguien que te lo aconsejó? ¿Tenías amigas que ya estaban allí?

Como te he dicho, lo pasé muy mal durante el 2020, porque claro, suele ser justo tras el 2. año de juniors cuando das el salto a SUB23 y, para ello, necesitas encontrar un equipo. Pero claro, en el año clave no había hecho nada por culpa de las lesiones, y, por tanto, tenía un poco de miedo, la verdad. En mi caso, tuve suerte de que gracias al trabajo que había realizado hasta el pasado año ya había logrado un buen palmarés, por lo que esto hizo que tuviese 5-6 equipos por detrás. Así pues, empecé a ver qué es lo que me ofrecían cada uno, cuál sería el planteamiento y, una vez revisado todo un poco, proceder a escoger un equipo. Por esta parte, no tuve problemas, pero sé que mucha gente estuvo buscándolo y, al final, lo tuvieron que elegir como por descarte, algo como en plan: ‘me ha llamado este, y por no tener otra opción más, he tenido que escogerlo’. Por tanto, tengo que dar las gracias porque estuviesen detrás de mí 6 equipos, casi la mayoría de equipos nacionales; tuve mucha mucha suerte.

Estuve valorando en si ir al Bizkaia – Durango o al Laboral Kutxa – Fundación Euskadi: en mi opinión, ellos dos y el Río Miera – Meruelo son los mejores equipos continentales del país. Además, he de decir que este último equipo también me llamó, pero, teniendo la oportunidad de recalar en un equipo de casa pensé que no tenía que irme allí, por lo que, finalmente, terminé planteándome irme al Bizkaia – Durango, al Sopela Women’s Team o al Laboral Kutxa – Fundación Euskadi.

Finalmente, tomé la decisión de unirme al Laboral Kutxa – Fundación Euskadi, pues ahí estaban Eukene y Tania, mis compañeras de equipo de pista, por lo que me dije a mí misma que me iría con ellas. Así pues, las tres que estamos en el Gipuzkoa – Ogiberri de pista también estamos en el Laboral Kutxa – Fundación Euskadi, por lo que, además del planning que tenían, creo que esta fue la razón principal por la cual acabé decantándome por este equipo. Sé que el Bizkaia – Durango también habría sido una muy buena opción, pero dicha elección, en gran parte, estuvo basada por Eukene y Tania.

– Si todo va según lo previsto, ¿qué calendario tenéis previsto realizar?

Nos han dicho que, de momento, las que sí se podrán hacer son la Challenge de la Vuelta, las clásicas de Gipuzkoa y las pruebas UCI, pues muchas de las demás ya se han aplazado. En cuanto a las que no son UCI, competiremos en las carreras de la Copa de España Féminas Cofidis, en las del Torneo Euskaldun, etc.; principalmente nos centraremos en las pruebas de casa, pero habrá que ver si, finalmente, se pueden llevar a cabo o no. Asimismo, y más allá de las pruebas de la Copa de España Féminas Cofidis y las del Torneo Euskaldun, espero que las clásicas y la Challenge de la Vuelta se puedan realizar… Aún es pronto y, por tanto, no sabemos quiénes iremos, pero por lo menos espero que el equipo sí vaya.

Además, Leire ha trabajado muy duro para llevar adelante la Itzulia, pero, por lo que he leído, este año no se podrá llevarla a cabo. Intuyo que estará apenada…

Eso es, sí. Por esto de la pandemia al final no se podrá realizar… Da mucha pena, eh…

– ¿Pero la Donostiako Klasika sí que se disputará en teoría, ¿no?

En teoría sí, y la Challenge de la Vuelta también…

– A cruzar los dedos, como se suele decir en castellano…

Joe, y tanto… Tendremos que poner velas y todo [risas].

– Sí, sí, habrá que encender algunas…

[Risas].

© GARAZI ESTEVEZ

– Ya para ir acabando, te querría preguntar por la pista, una modalidad que la compaginas junto con la de carretera. ¿Cómo las compaginas ambas en cuanto a, por ejemplo, los entrenamientos que realizas para una y otra? Sé que difieren, pero…

Son muy diferentes, la verdad. Por darte un ejemplo, la pista es más de explosividad: en mi caso, que soy una ciclista de fondo, la pista tiene pruebas de fondo y velocidad, por lo que, finalmente, los entrenamientos que realizamos son más explosivos que los que hacemos para la carretera. Así pues, suelo tener 2 entrenamientos de pista a la semana, pero para preparar la carretera suelo estar los 7 días de la semana encima de la bici…

Al fin y al cabo es eso, mantener un poco todo eso, porque el plus y la chispa que te da la pista es impresionante. No obstante, y como este año lo tengo más fácil por ello de que tengo más tiempo, algunas veces suelo tener entrenamientos de carretera a las mañanas y los de pista por la tarde, por lo que a veces nos toca doble sesión [risas].

– ¿Qué dirías que te aporta cada modalidad en la otra? Por ejemplo, algunas dicen que la pista les ayuda, por ejemplo, a circular mejor dentro del pelotón cuando compiten en carretera… En tu caso, ¿cuál/es dirías?

Joe, eso se nota a saco, eh [risas]. Lo que más noto de la pista a la carretera, entre otras cosas, es el tema de la colocación y la explosividad que te aporta la pista y, de hecho, esto es algo que, muchas veces, lo notamos a principios de temporada, pues es cuando solemos venir de realizar la temporada completa de pista. A ver, es cierto que este año no la hemos podido hacer por culpa de la pandemia, pero cuando la hacemos, se nota muchísimo en las primeras pruebas de carretera, ya que las que hemos hecho solemos tener una chispa que es una pasada, y eso, quieras que no, se nota. Asimismo, en cuanto a algo que me haya aportado la carretera para la pista… te diría que lo que más noto es el fondo.

Además, las carreras de ambas disciplinas son diferentes… Por ejemplo, y hablando de la pista, y aunque es cierto que puede variar de carrera en carrera, cada X vuelta suele haber un sprint en el que se reparten Y puntos, por lo que mientras vas pedaleando, a la vez tienes que ir pensando en plan: ‘tengo X puntos, esta tiene Y’… En carretera, en cambio, el objetivo es ir, ir, ir… y ya llegas, pero en pista, como te he dicho antes, es bien diferente, por lo que las pruebas acaban siendo realmente diferentes. Ahora que lo menciono, diría que la pista también me ha ayudado en el plano táctico, pues cuando voy compitiendo en pruebas de carretera me ayuda mucho a ir pensando en los distintos factores de la misma mientras voy pedaleando.

– ¿Qué es lo que más te gusta de la pista? Alguna modalidad que te guste más, pruebas en las que te desenvuelves genial,…

En mi caso hago pruebas de fondo, y dentro de ello es un poco raro entenderlo… Porque claro, hay pruebas como la Madison, una prueba que en el ámbito nacional no se realiza mucho pero que cuando sales fuera a competir siempre se hace. Sinceramente, es una prueba que me gusta mucho: no la he hecho muchas veces, pero la verdad es que me encanta, ya que se trata de una prueba de puntuación y, además, se compite por parejas. Si te soy sincera, el hecho de competir en pareja y realizar algo entre las dos es algo que me encanta…

Por otra parte, el Scratch es otra prueba que también me gusta mucho: se trata de una carrera normal, y la que llega en 1. posición pues eso… es la ganadora. Pero claro, tiene su chispa, pues vas controlando a ver quién ‘va’ y quién no; además, la última vuelta se hace a tope, y como soy una ciclista explosiva, me gusta mucho.

Además del Madison y el Scratch, también me gusta la prueba de Puntuación, aunque he de admitir que a veces se me hace bastante bola, ya que cada X vueltas suele haber un sprint y eso, dependiendo del día que tenga, me gusta o no [risas]. Pero, y tal y como te lo he comentado antes, lo que realmente me gustan son el Madison y el Scratch. Ahora que ya hemos pasado a SUB23, también tenemos el Omnium: ya la hemos podido correr, y es una modalidad que aglutina todas las demás pruebas donde la ganadora final es quien obtiene la mayor puntuación, por lo que tienes que rendir bien en todas las pruebas.

JUNTO CON ARENE ETXARRI EN LA C.R.I. DEL MEMORIAL GERVAIS 2020 (VALEDERA PARA LOS CAMPEONATOS DE GIPUZKOA DE C.R.I.). // © GARAZI ESTEVEZ

– Ahora que hablas de competir en parejas… ¿Qué tal te compenetras con Arene? Te lo pregunto porque antes has mencionado que competiste con ella en Galapagar…

Siendo sincera, no entrenamos tanto como nos gustaría y, por tanto, y aunque sí que nos salió bien, en realidad no tenemos tanta complicidad. En pruebas como la Madison es muy importante, por un lado, tener gas y, por otro, tener esa técnica. Así pues, y si te digo la verdad, Arene y una servidora no hemos tenido tantas oportunidades para entrenar juntas, y aunque en aquellas pruebas sí que rendimos mejor de lo esperado, en general no nos fue demasiado bien.

Por darte un ejemplo, en el 1. año de juniors competí junto a Naia Amondarain, y de hecho acabamos siendo campeonas nacionales. Además de ello, también pudimos competir juntas en los Europeos, y como ahí sí que pudimos entrenar más, al final pudimos compenetrarnos mejor. Pero ya te digo, al final es eso, es cuando echas horas y horas cuando, finalmente, consigues esa conexión.

A ver, Arene y yo somos súper amigas, pero como en los entrenamientos no trabajamos demasiado la técnica, entre nosotras no existe esa conexión, algo que, como te lo he dicho antes, en la prueba de Madison es muy importante. Por tanto, diría que fue por esa razón que te comento por la cual pude hacerlo mejor con Naia que con Arene, ya que con Naia pude entrenar y trabajar más.

Además de dichos Campeonatos de España, realizamos los Europeos con la Selección Española y, además, también tomé parte con Eukene Larrarte en una prueba UCI de pista que se disputó en FranciaLe Mans. Claro, hablamos de una prueba que era internacional, por lo que el hecho de acabar 4. fue muy positivo.

– Cambiando de tercio, ¿cómo es Garazi en su vida personal y cotidiana?

Soy una persona bastante activa y a la que no le gusta estar quieta. Además, y tal y como te lo he indicado al comienzo de la entrevista, soy de esas personas que se pone en el interior de las demás, ya que soy empática. Asimismo, me considero bastante alegre: me gusta el buen rollo, y eso de estar enfadada y todo eso no me va mucho. Al mismo tiempo, he de admitir que, algunas veces, soy bastante seria y fría… por lo tanto, pues no sé… [risas].

Por ejemplo, en según qué momento puedo estar de cachondeo, pero luego también tengo mi parte seria y distante, por decirlo de alguna manera. Además, soy bastante sincera, pero eso sí, hay veces en las que peco de sinceridad en este aspecto, ya que hay veces en las que digo cosas que no vienen al caso en ese momento…

– Aún eres muy joven, pero… ¿cómo vislumbras tu futuro?

En mi caso, y como mi deseo es ser entrenadora personal, lo veo bastante bien, pues como estoy dentro del mundo del deporte, creo que podré compaginarlos bien. Al fin y al cabo, si tengo que proporcionar entrenamientos a otros, ahí sí que podría entrenar lo mío y luego trabajar, por lo que en este sentido creo que podré compaginarlos bien, pues sinceramente creo que son dos cosas que se pueden compaginar bien.

Además, y como en nuestro caso tenemos que trabajar sí o sí para seguir viviendo, creo que es realmente importante encontrar algo que se pueda compaginar con el deporte, por lo que que como lo que me gusta a mí es esto… ¡guay!

– Así es, lamentablemente… Hoy en día, y a no ser que lleguéis a un equipo WT, lo tenéis difícil…

Sí, sí, y en equipo un World Tour… cuidado eh, igual hasta tampoco. Al fin y al cabo, siempre tienes que tener un plan B y tener un pequeño colchón… A ver, todavía somos jóvenes, por lo que aún no sabemos si acabaremos siendo ciclistas profesionales o no… Es que a ver, que sólo tengo 19 años… [risas].Ahora mismo tengo claro que quiero continuar en el ciclismo y ver si consigo llegar a ‘pros’, por lo que mientras siga en este deporte seguiré disfrutando lo mejor pueda. No obstante, si llega un momento en el que no disfrute de la bici la dejaré y punto, pero en este momento tengo claro que los objetivos son llegar a profesionales y llegar a un equipo World Tour… Pero ya te digo, ahora mismo quiero tener ese colchón del que te hablaba, ya que tengo claro cómo están las cosas hoy en día.

– ¿Tienes algún sueño que te gustaría hacerlo realidad en un futuro?

A ver, sí que tengo un objetivo, pero es como te lo he dicho… Todavía no sabemos qué estaremos haciendo a 4 años vista, pero, si hay algo que realmente me gustaría conseguir, esto sería llegar a ‘pros’ y poder competir en unos Juegos Olímpicos; sería muy guay, pues creo que el sueño de cualquier deportista es ir a unos Juegos. Asimismo, también me gustaría quedar bien en unos Mundiales, pero ya te digo, para eso hay trabajar duro y, por tanto, los primeros objetivos serán ver hasta dónde llegamos y, si luego tenemos la suerte de llegar a ‘pros’, ahí sí que me pondré los objetivos que te he indicado antes… Pero, de momento, iré poco a poco.

– Además, a tu lado dispones de una persona como Leire Olaberria para darte consejos sobre ello, pues ella también empezó desde abajo y acabó disputando unos Juegos Olímpicos.

JUNTO CON TANIA (IZQ.) Y EUKENE (DCHA.). // © GARAZI ESTEVEZ

Joe, sí, sí, y además estuvo en mi equipo [risas]. Sinceramente, con Leire me llevo muy bien y, de hecho, tuve bastante suerte con ella, pues como mis padres siempre han solido estar ligados al mundo de ciclismo, una tarde fuimos a ver un entrenamiento de Leire de pista cuando yo era pequeña. Aquella tarde sacamos una foto juntas y, al cabo de 6 años, coincidí con ella en el equipo Gipuzkoa – Ogiberri, ya que ella también estuvo allí.

Si te soy sincera, aprendimos un montón juntas: Leire es una persona que cualquier cosa que le preguntes te ayudará en todo, por lo que en mi caso tuve mucha suerte en eso. Además de tenerle en el Gipuzkoa – Ogiberri, también conté con la compañía de Eukene Larrarte (una ciclista que, además de ser muy buena y que ha competido mucho, me ayuda muchísimo) y de Tania Calvo, una ciclista que, al igual que Leire, también ha competido en unos Juegos Olímpicos. Al final, dentro de este equipo, he tenido muchos referentes que me han ayudado mucho, ya que la experiencia que atesoran es algo que te ayuda de sobremanera.

– ¿Dirías que hay algo que te haya ‘dado’ este deporte?

Uffff, pues muchas cosas, me ha dado muchas muchas cosas [risas]. Para empezar, me ha proporcionado muchas amigas y, de hecho, una de mis mejores amigas es la que he podido conocerla gracias al ciclismo. Además, también me ha dado ese punto de disciplina, algo que es importante también para la vida en general. Asimismo, me ha enseñado cómo afrontar las cosas, ya que las cosas no son siempre buenas y, por mucho que vayan bien, se pueden torcer en cualquier momento, por lo que cuando ocurre eso tienes que ponerle actitud, ya que está en tus manos darle la vuelta a ello.

Al fin y al cabo, si no lo haces tú, nadie lo va a hacer por ti, y es por todo ello por el cual creo que este deporte me ha enseñado lo previamente mencionado. Asimismo, me he dado cuenta de lo importante que es el trabajo en equipo y, además, este deporte me ha aportado tanto conocimientos para crecer como persona como amigas que espero tenerlas conmigo para mucho tiempo. Además y relacionado con lo anterior, siempre tendrás amigos/as que te ayudarán en todo momento y que, con la ayuda de todos, lo podréis sacar adelante… Sinceramente, me ha aportado cosas muy bonitas y positivas.

– ¿Y algo que te haya ‘quitado’?

Había días en los que mis amigas iban de fiesta y yo, por ello de que tenía un entrenamiento, una carrera o lo que sea, no podía salir, por lo que me daba un poco de pena. Además, tengo amigas que con las que no ‘basta’ con decirles sólo que no puedes, sino que te dicen: ‘joe, Garazi, no has venido…’, a lo que les respondo: ‘oooyeeee, cada uno tienes sus prioridades. Si tú quieres ir de juerga, adelante, pero en mi caso prefiero realizar otras cosas…’

A ver, a mí me gusta salir de juerga, porque al fin y al cabo soy joven y me mola salir de juerga, por lo que cuando tengo la oportunidad para ello sí que salgo. No obstante, sé ponerme prioridades, y como mis prioridades son intentar llegar lejos en el ciclismo, pues hay que sacrificar cosas como el salir de fiesta, el no poder ir con ellas cuando salen a alguna parte, etc. Tal y como dice el refrán: ‘quien algo quiere, algo que le cuesta’.

Por darte un ejemplo, algunas veces me tocaba entrenar, pero veía que mis amigas iban de compras, por lo que obviamente querría irme con ellas, pero claro, si quitas esas horas para entrenar al final se nota. 

– ¿Tienes algún hobby?

Me gusta mucho ver películas, la verdad. Además, soy una persona a la que le gusta hacer muchas cosas, como por ejemplo irme a tomar algo con mis amigas y/o con mis padres, etc.; no soy para nada exquisita. Por ejemplo, cuando acabo un entrenamiento, suelo llamar a alguna amiga para saber dónde está y unirme a ella, o también llamo a mis padres y les pregunto: ‘¿dónde estáis? ¿Estáis en X sitio?’ Si me dicen que sí, antes de irme a casa suelo acercarme a donde están mis padres y tomo algo junto a ellos. Ahora, en cambio, por culpa de la pandemia la situación es un poco diferente…

Además, me gusta muchísimo estar con la gente con la que me siento a gusto, realizar junto a ellas actividades como por ejemplo ir de compras, pasar una bonita tarde, ir al cine, sacarnos fotos, etc.

© GARAZI ESTEVEZ

– ¿Podrías contarnos alguna anécdota graciosa que te haya ocurrido?

A ver, no es muy graciosa que se diga, pero bueno… [risas]. Fue justo en unos Campeonatos de España que se me quedó mal el hombro. Justo en ese verano me fui a un campus de ciclismo, y en el cuarto me tocó una chica que, en la actualidad, es mi mejor amiga. Ella cogió la litera de arriba y, como me fui con ella, tuve que escoger la de abajo; hasta ese momento no nos conocíamos ni nada, pero empezamos a hablar de una gran cantidad de cosas. Cuando se produjo la caída que te he mencionado al principio de la respuesta, fue ella quien se cayó encima de mí… A ver, no es graciosa graciosa, pero sí curiosa [risas]. O sea, fuimos al mismo campus, cogimos la misma litera, estuvimos involucradas en la misma caída y, a la postre, acabamos siendo las mejores amigas. Qué curioso… [risas].

Y en cuanto a las anécdotas graciosas, puedo contar aquellas en las que los chicos se picaban conmigo cuando les ganaba. En esos momentos, te fijabas en sus caras y veías que estaban picados [risas]. A raíz de ello, había casos en los que algunos ni me hablaban, eh, flipante. [risas]. Y yo en plan: ‘a ver, tampoco es para tanto, no seáis así [risas]. No lo cogía a malas eh, sino más bien como chiste, pero lo cierto es que sí que era gracioso [risas].

Además, y tras ver esto, en días posteriores solía ir a picar a algunos un poquito más [risas]. Siendo sincera, daba un poco de gracia, porque igual te ponías a su par, te miraba y/o le mirabas y ya se ponían a acelerar a tope; era como que iban a tope por el mero hecho de sufrir, ya que iban muy picados [risas].

– Ya para acabar, ¿qué objetivos te pone a ti misma de cara al futuro, bien sea en el ámbito personal, bien en lo deportivo?

En el plano deportivo, hasta ahora he ido poniéndome objetivos conforme el nivel que tenía, pues siempre tienes que tener en mente cuál es tu nivel para ponerte objetivos. Además, dichos objetivos tienen que ser realistas y, hasta ahora, los míos han solido ser, entre otros, ir a los Campeonatos de España con la Selección Vasca e ir a los Campeonatos Europeos con la Selección Española… pero, claro, en este momento tengo bastante con si puedo acabar una carrera delante.

Además, me gustaría muchísimo poner mi granito de arena para que una compañera de equipo pudiese ganar una carrera, pues la situación del equipo en el que he estado hasta ahora, el Gipuzkoa – Ogiberri, era un poco diferente en este sentido. Por darte un ejemplo, en algunas carreras solía ser la única junior en competir, por lo que no he tenido equipo dentro de la carrera por así decirlo. Así pues, y ahora que tengo equipo, también me gustaría estar en tareas de equipo y ver si conseguimos entre todas ganar carreras… Eso sería muy muy bonito.

– Esto ha sido todo, Garazi. Finalmente, ha durado un poquito más de lo previsto, pero creo que ha quedado muy bonito. ¡Muchas gracias por todo! Si este año te veo en alguna carrera, ya me acercaré a saludarte sin falta…

Sí, sí, hombre, acércate a saludarme [risas].

– Ahora que lo digo, me acuerdo que el año pasado te estuve animando en la subida final de la ‘Iurreta – Garai’.

Ah sí, sí, eso es. De hecho, me acuerdo de que en aquel momento iba de pachanga [risas].

– Fue curioso, porque justo te vi y me dije: ‘ay, es ella’, por lo que no dudé en animarte [risas]. Por tanto, y si te veo, te doy la palabra de que me acercaré a saludarte, aunque es cierto que con esto de la mascarilla es un poco difícil reconocer a la gente… Pero, bueno, te doy mi palabra de que haré todo lo que esté en mi mano.

Joe, sí, sí. De hecho, a mí también me pasa a veces eso de ver a gente y no reconocerla, pero bueno, si me doy cuenta ya te saludaré, sin duda.

– ¡Perfecto! ¡Eskerrik asko, Garazi! ¡Hasta muy pronto!

¡Eskerrik asko, zuri!

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Hasta aquí la entrevista del día de hoy… ¡Espero que haya sido de vuestro agrado y que hayáis podido conocerla más a fondo!

*** P.D. 1: LA ENTREVISTA FUE REALIZADA EN EUSKERA MEDIANTE LLAMADA TELEFÓNICA. ***

*** P.D. 2: SI ALGUIEN ESTUVIESE INTERESADO/A EN ESCUCHAR LA ENTREVISTA ORIGINAL (EL AUDIO DE LA ENTREVISTA), NO HABRÍA NINGÚN PROBLEMA EN ENVIÁROSLO, SIEMPRE Y CUANDO LA ENTREVISTADA LE DÉ EL VISTO BUENO A ELLO.

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