ANIA HORCAJADA: ‘SIEMPRE DAR EL MÁXIMO QUE PUEDA Y NUNCA CONFORMARME.’

ENTREVISTAMOS A LA JOVEN TORREJONERA PARA CONOCER EN DETALLE SU TRAYECTORIA DEPORTIVA ANTES DE QUE PROCEDA A REALIZAR SU ENTRENAMIENTO

© PEDRO HORCAJADA

Hasta hace muy poco, las únicas carreras que visualizaba, bien sea presencialmente, bien desde casa, eran las del ámbito masculino: la Itzulia, la Klasika, el Tour, etc. No obstante, el año 2018 para mí fue un punto culmen, pues fue la temporada ciclista donde, poco a poco, empecé a presenciar en directo una gran multitud de carreras de féminas, tanto las de categoría World Tour/UCI como las de las categorías inferiores. Durante los 3-4 años que llevo inmerso en esta ‘aventura’, he podido conocer a muchas personas del mundillo ciclista (mayormente ciclistas), y entre ellas también se encuentran, entre otras, los/as padres/madres de las mismas, personas que, con las cuales, he entablado una gran amistad. Así pues, no miento al decir que la entrevistada del día de hoy ha sido fruto de este factor recién mencionado, ya que gracias a la relación que mantengo con su padre, he podido ponerme en contacto con ella y, finalmente, poder hacer realidad el hecho de poder entrevistarla.

Hablamos de Ania Horcajada (Torrejón de Ardoz, 2002), la joven madrileña que, desde que es pequeñita, siempre ha estado ligada al mundo del ciclismo. Este año le ha ‘tocado’ subir a la categoría Sub23, una categoría que trae consigo un salto de nivel considerable, pero, tal y como nos lo ha explicado, se encuentra muy ilusionada ante el nuevo reto que se le abre de par en par: es consciente de que este año será bastante duro en diversos aspectos, pero tiene las ideas muy claras en cuanto a cómo afrontar el escenario a nivel deportivo, por lo que aunque no será nada fácil amoldarse a la nueva categoría, estoy seguro de que, gracias a su fuerte mentalidad, le irá genial en el futuro.

Si queréis conocerla mucho más a fondo y saber, entre otras muchas cuestiones, cómo se ha desarrollado su trayectoria deportiva desde que era una pequeñita, lo único que tenéis que realizar es poneros cómodos/as y proceder con la lectura. ¡Espero que sea de vuestro agrado!

– Para todas aquellas personas que aún no te conozcan, ¿cómo te describirías? ¿Quién es Ania?

Soy Ania Horcajada, una chica de 19 años que vive en Torrejón de Ardoz (Madrid) y que, además, es ciclista. Me considero muy deportista, perseverante y trabajadora, y aquello que me propongo intento cumplirlo, pues soy muy exigente conmigo misma. Ahora mismo, estoy en el conjunto cántabro Río Miera – Cantabria Deporte (equipo UCI).

– ¿Cuál dirías que ha sido tu relación con el deporte desde que eras pequeñita?

Siempre he sido muy deportista, ya que desde que era pequeña el deporte me ha gustado mucho. Mis padres me lo inculcaron desde pequeña, ya que en mi casa son muy deportistas y, al fin y al cabo, si vives eso de cerca acaba convirtiéndose en un hábito. Más allá del ciclismo, he practicado natación, patinaje artístico, etc., por lo que sí, el deporte siempre ha estado presente en mi vida.

– Luego me detendré más en el ciclismo, pero, ¿qué deportes hacías cuando estabas en Primaria, etc.?

Como te he dicho antes, entre otros practicaba natación, y dicho deporte lo estuve realizando durante 3-4 años mientras lo compaginaba con el patinaje artístico [risas]. Pero… claro, en cuanto empecé con la bici, los turnaba y los hacía a la vez, y llegó un momento en el que ya no podía seguir realizando todos. Así pues, me percaté de que la bici era lo que más me llenaba, y como vi que cada año que pasaba tenía que dedicarle más y más tiempo, tomé la decisión de practicar únicamente el ciclismo.

– ¿Qué recuerdos atesoras de aquellos inicios? Los primeros entrenamientos, el ambiente de los días de competición,…

En aquella época, los entrenamientos de natación y de patinaje artístico solo los solía tener entre semana, pero lo cierto es que en el ciclismo siempre he estado compitiendo desde pequeña. Al principio, sobre todo hacía CX, un poco de MTB y, luego, también competía en carretera, pero bueno, entre semana, y como te he dicho antes, también hacía patinaje y natación.

Sinceramente, y aunque al final tuve que dejarlos de lado, dichos 2 deportes me encantaban, pues eran deportes que me llenaban un montón. Además, a patinaje solía ir con mis amigas de clase, con alguna vecina, etc., y en natación hubo un momento en el que iba con mis primos… Por lo que sí, estaba entretenida [risas].

© PEDRO HORCAJADA

– Antes me has comentado un poco cómo tomaste la decisión de empezar en el ciclismo, pero… ¿cómo decidiste enfocarte única y exclusivamente en este deporte? ¿Falta de tiempo, te gustaba más, etc.?

Sí, fueron ambas cosas… Un día mi padre se rompió el ligamento cruzado cuando jugaba futbol, y aunque es cierto que antes también practicaba el ciclismo, el médico le recomendó que para recuperarse bien de la rodilla tenía que ejercitarse en la bici, por lo que el hecho de salir junto con mi padre hizo que me gustara aún más, pues lo pasaba súper bien.

Si te digo la verdad, disfrutaba más que en otros deportes, ya que era como que me llenaba al 100%. Además. y una vez que empecé a subir de categoría y, por ende, había que dedicarle mas tiempo, sinceramente diría que no fue una decisión que me costara tomar, ya que era una decisión que ya la tenía clara… Me dije: ‘pues tendré que dejar los otros y dedicarme a la bici y ya está…’.

– ¿Y qué tal se te hizo el hecho de dejar tus anteriores deportes? ¿Los echaste mucho de menos?

Sí, sí, obviamente sí, pues, al final, era algo que hacía en mi día a día… Pero bueno, como por aquel entonces era muy pequeñita, no era consciente de lo que era para mí, por lo que no fue algo duro, pues aquello era algo como un hobby. En cambio, si me tocara ahora tomar alguna decisión parecida, sí que se me haría más duro, la verdad.

– Si no estoy equivocado, empezaste en el C.C. Torrejón y, a continuación, en el U.C. Coslada…

Sí, eso es. El C.C. Torrejón era el club de mi pueblo: mi padre solía salir con algunos compañeros del club y, viendo eso, finalmente entré en dicho club. Allí estuve 2 años, y una vez acabada mi estancia me pasé al de U.C. Coslada… Mi padre fue director en ambas, por lo que se puede decir que, donde iba él, iba yo [risas].

– ¿Hay algún aprendizaje que realizaras durante aquella época y que te haya venido realmente bien de cara al futuro?

Si, sí. El hecho de empezar en un deporte como este desde tan pequeña hace que en los estudios seas muy disciplinada, ya que al final tienes poco tiempo y, el hecho de tener que dedicarte a más cosas que los estudios, hace que sepas organizarte mejor el tiempo, bien sea teniendo claro lo que tienes que hacer, bien sea en no malgastarlo en cosas que no son tan necesarias. Asimismo, cuando eres pequeña no te das cuenta, pero a día de hoy, por ejemplo, me doy cuenta de que esto me ha ayudado para llegar lejos en los estudios, por lo que sí, esto es algo que lo agradezco un montón.

– Por lo que te entiendo, el deporte te ha ayudado mucho a descargarte…

Sí, sí, es como que te hace liberarte de tu día a día de la rutina… En mi caso, suelo andar muchas veces corriendo a todos los sitios y estar estudiando mucho tiempo en mi habitación, por lo que coger la bici y salir a dar una vuelta me ayuda muchísimo para despejarme.

– Esto es muy importante, la verdad, pues, como bien dices, eso ayuda mucho para concentrare mejor en las diferentes tareas…

Exacto. Por darte un ejemplo, cuando llegas a casa tras hacer el entrenamiento y te pones 3 horas a estudiar, ese tiempo suele ser muy productivo, pues aprovechas el tiempo de verdad [risas].

– ¿Hay algo que eches de menos de aquella etapa y que no lo tengas ahora?

La verdad es que sí, pues los entrenamientos de competición son muy duros… Los entrenamientos de cuando era pequeña diferían mucho, ya que era pequeña e inocente, y cada vez que montaba en bici daba vueltas al velódromo y me iba a casa contenta. Ahora, en cambio, y aunque también llego contenta, es mucho más sacrificado, pues te exige mayores sacrificios: hay que dedicarle muchas más horas, el kilometraje de las carreras es mayor, etc. A ver, me encanta hacerlo, pero cuando eres niña, y aunque a lo mejor no disfrutas tanto durante esa etapa por el hecho de que no eres del todo consciente, ahora es cuando te das cuenta diciéndote: ‘joe, en aquel momento disfrutaba al 100%’…

© PEDRO HORCAJADA

– Cuando acabaste la etapa escolar pasaste a cadetes. ¿Qué tal se te hizo el cambio de categoría?

En mi caso siempre he tenido una ventaja, pues en escuelas competí con los chicos: al correr con ellos, siempre solíamos ir muy rápidos, por lo que tenías que entrenar a un nivel alto para aguantarles, ya que como corríamos con ellos, no te podías quedar, pues igual la 1ª clasificada acababa con los chicos…

Así pues, eso hizo que el cambio a cadetes no fuera tan duro, pero, obviamente, se notaba que el kilometraje era mayor… Aun así, agradezco muchísimo el haber corrido con ellos para que el cambio no fuera tan duro, pero, eso sí, había que dedicarle más horas, eso está claro. Asimismo, hay que saber superarse, y esto es algo que no todo el mundo saber hacer y, por ende, algunas se quedan en el camino.

– Me he percatado de que, tanto tu etapa cadete como junior, las realizaste en el ‘Madrid Team’. ¿Qué tal fue la experiencia que viviste durante esos años? Tu padre me comentó que cada padre tenía una función dentro del equipo: uno hacía labores de mecánico, otro llevaba la comunicación, otro era el tesorero, etc.

Sí, sí, así es. En Madrid siempre hemos tenido bastante nivel en féminas, y aunque sí que es cierto que las personas que ahora son mis compañeras pero que en aquella época eran mis rivales, desde siempre hemos sido muy amigas… Por darte un ejemplo, desde pequeña he crecido y corrido con Eva Anguela, Adriana San Román, Carolina Esteban, etc. y como tuvimos la suerte de ser amigas, el hecho de sacar adelante ese equipo no fue tan complicado, ya que nos conocíamos desde toda la vida. Además, y para que nosotras tuviésemos la oportunidad de correr fuera de Madrid, nuestros padres se organizaron entre ellos para sacar el equipo adelante: todos ayudaban en comunidad, pero es cierto que cada uno tenía una función en concreto.

– Una ex-compañera vuestra, Rocío Núñez, me hablaba maravillas del equipo y de vosotras, pues me decía que nunca más se ha encontrado con padres ni compañeras tan buenas como lo eráis vosotros/as…

Al fin y al cabo, ese equipo fue como una familia, porque el hecho de conocernos desde pequeña y tener tanta confianza hace que todo vaya más fluido y tengamos más confianza entre todos/as nosotros/as… Éramos una piña, fuimos un grupo muy guay, muy bonito, y lo cierto es que lo echo mucho de menos…

– Logísticamente hablando, ¿cómo os organizabais para desplazaros, por ejemplo, a los diferentes puntos del país?

Todas éramos de Madrid, por lo que nos quedábamos en un punto concreto y partíamos en los coches juntas… Con la ayuda de nuestros padres todo era mucho más fácil.

© PEDRO HORCAJADA

– ¿Cómo fuiste notando que ibas mejorándote mental y físicamente conforme iban pasando los años?

A base correr, entrenar y competir te vas dando cuenta de que si le dedicas tiempo, al final vas mejorando. Asimismo, me di cuenta de que no tenía nada que ver a cuando estás en cadete a cuando estás en el 2. año de juniors… Sinceramente, si le dedicas tiempo, sigues entrenando y no te estancas, como me ha pasado a mí, al final ves que cada vez vas más adelante y que vas creciendo y que, además, tienes la oportunidad de destacar en algunos momentos de la temporada… Pero… sí, noté un gran cambio en el paso de cadetes a juniors en el plano físico.

– ¿Cuál es el aspecto/’cosa’ del que te sientas más orgullosa de lo conseguido hasta la actualidad?

Por darte un ejemplo, en infantiles (era el mes de enero), me rompí la muñeca en una marcha, ya que me tiraron y, por ende, acabé rompiéndome el radio, con el consiguiente resultado de tener esa parte del cuerpo escayolada durante 1 mes. Además, justo en ese año iba por 1. vez a los Campeonatos de España, por lo que por culpa de esa lesión no tuve otra opción que ejercitarme en el rodillo durante alrededor de 1 mes…

A ver, ahora que tuvimos que estar confinados/as durante 3 meses me parecería una tontería, pero en ese momento fue algo como: ‘joe, o sea, 1 mes haciendo rodillo y, además, en una categoría tan pequeña…’. En ese momento me di cuenta realmente que desde pequeña había tenido disciplina, y ahora que lo veo fríamente, he de decir que estoy orgullosa de eso, ya que al final ese año conseguí ir a dichos Campeonatos a pesar de estar mal.

Asimismo, ahora mismo estudio Psicología a distancia en la universidad de UNED, y la verdad es que me viene muy bien para compaginar los entrenamientos y los estudios… De hecho, hay gente que me dice: ‘buah, pero si no vas a la ‘Uni’…’ Pero claro, el hecho de estar en casa sacándome por mi cuenta una carrera es también algo de lo que me siento orgullosa, pues, sinceramente, me considero una persona que se organiza bastante bien.

– Antes has comentado el tema del rodillo y, relacionado con ello, quisiera preguntarte por cómo fue tu relación con él durante el confinamiento…

Al principio, bien, porque era como que ibas a la aventura, pero lo cierto es que al final se me hizo pesado, pues todos los días hacía las mismas cosas: me levantaba, desayunaba, tenía clases del instituto de manera online, luego hacía rodillo, terminaba, comía, estudiaba (algunas veces hasta por la noche), … El día siguiente lo mismo: me levantaba, tenía clases, hacía rodillo, etc.

Al fin y al cabo, cuando sales fuera a entrenar te despejas viendo el paisaje, tomas un poco el aire, etc., pero el hecho de no salir de casa era como estar oprimidas, como que no podíamos respirar… Ya al final de la cuarentena sentía mucho agobio, ya que realizaba muchas sesiones de entrenamiento, por lo que, al final, llegó un momento en el que ya no era capaz ni de entrenar en serio: me faltaba motivación, me faltaba como una meta cerca, algo como diciendo: ‘tengo esto, pues para alcanzarlo tengo que entrenar mucho’.

Además, sé de gente que lo ha dejado, o aunque no lo haya hecho, se ha desmotivado muchísimo… Asimismo, y como no sabíamos tan bien cuando íbamos a salir, fue algo como: ‘venga, voy a seguir entrenando, pues seguramente en 15 días estaremos compitiendo’. Por tanto, el primer mes de aquel confinamiento no se me hizo duro ni pesado, pero cuando pasó la 1. mitad de la cuarentena sí que se me hizo más duro, pues todos los días eran iguales, y la verdad es que entrenaba sin objetivos, ya que no sabíamos si correríamos en 3 meses, si no competiríamos nada durante la temporada, si dentro de pasado mañana abrirían y tendríamos carreras… Así pues, era un poco frustrante, pues tenía una sensación de frustración como en plan: ‘estoy entrenando sin saber nada a ciencia cierta…’

Es que a ver… el rodillo es la ‘tortura’ del ciclista, por lo que estar 3 meses sin poder salir fuera a montar en bici era que como que en el 1. día no sabría ni montar en bici y que, además, perdería el equilibrio [risas]. Pero al final es eso, toda persona que compita y que tenga la mentalidad dura, finalmente lo acaba llevando: es duro, sí, pero si tienes una mentalidad fuerte lo acabas llevando.

– Relacionado con ello, una chica me comentó que, a la vuelta de la competición, al principio le costaba un poco ponerse detrás de las ruedas, posicionarse bien, etc.

Sí, sí, el tema de la colocación es importante, pues llevábamos no igual ya 1 año, pero como acabamos la temporada anterior en el mes de octubre y empezamos a correr en esta en julio, pues estuvimos medio año sin poder competir, por lo que a la vuelta todo fue muy extraño, era como que se me había olvidado todo y que el mundo había cambiado [risas].

© JAVI LINARES

– ¿Y qué tal te sentiste a la vuelta de la competición?

Fue una temporada un poco rara, la verdad, pues hasta que nos confinaron estaba haciendo fondo en la calle, con la sensación de que íbamos a competir muy pronto (como es lógico). Pero claro, luego llegó el confinamiento y, con ello, un parón competitivo, por lo que no tuve otra opción que entrenar en el rodillo… Cuando finalmente pude salir a entrenar fuera, me noté cambiada… era como que no tenía ni estaba en forma…

Pero bueno, lo bueno de cuando nos dejaron salir a la calle fue que tuve 2 meses para coger la forma, pero, obviamente, fue duro… En las 1. carreras estaba un poco desmotivada: le daba muchas vueltas a la cabeza, y lo cierto es que pensaba que hasta sería peor, pero como estaba con el incentivo ese de estar corriendo, me dio muchísima fuerza…

– Supongo que tendrías la duda de cómo estarían tus rivales…

Claro, claro, porque vas como a ciegas, ya que no sabes si todo el mundo ha estado entrenando en rodillo al igual que tú, si se han pegado palizas, etc. A ver, fue una situación muy muy rara, y no sabías lo que iba a pasar hasta que no te vieras allí en carrera, pero la verdad es que no me puedo quejar, pues en mi caso todo fue bien.

– Además, todo esto ocurrió en el año clave para vosotras, en el 2º año de juniors donde dais el salto a Sub23…

Exactamente. Siempre he dicho (también antes del confinamiento) que, en mi opinión, el mejor año del ciclismo es el 2º de juniors, pues es el año que es casi el último para conseguir lo que quieres conseguir en tu carrera, pues, una vez haces el salto a Sub23, suelen venir años duros por el hecho de que pasas a correr con gente mayor que tú… Así pues, ese año (2º de juniors) es básicamente para disfrutar y, sinceramente, creo que en nuestro caso lo hemos perdido… Pero bueno, es lo que hay, por desgracia nos tocó a nosotras.

– Por lo menos, has podido seguir en el equipo en el que estabas, ¿no? Te lo pregunto porque mucha gente habrá tenido dificultades para encontrar un equipo…

Sí, sí, eso es, decidí continuar en el Club Ciclista Meruelo.

– ¿Tenías decidido continuar? ¿Recibiste ofertas de otros equipos?

Sí, sí, algunos equipos me llamaron, pero en mi caso estoy muy a gusto en este club: Cristina y Roberto San Emeterio me dan la confianza que necesito, y me ofrecían cosas que también me lo podían ofrecer cualquier otro equipo, por lo que en vez de irme a otro, finalmente decidí permanecer aquí. Tras un año con ellos, ya conozco la dinámica, conozco a todo el mundo, es un equipo 10, o sea, sinceramente, es un equipo de 10, nos apoyan en todo,… Si te soy sincera, no veía ninguna razón por la que irme.

– Ahora que lo comentas, tu compañera Lindes me comentaba que el equipo es como su 2. familia, ya que se siente como en casa.

Todo el mundo te arropa, te apoya, te dan confianza, etc.: no es un equipo que digas: ‘a ganar, aganar…’, sino que es como otra cosa. A ver, obviamente ganar es importante, sí, pero hay otros valores que te enseñan, por lo que, sí, me siento como en familia.

– Es lo que dices, pues el año pasado estuve en varias carreras y, viéndoos desde fuera, dabais una imagen de familia, ya que todos los integrantes del staff, los padres, etc. hacíais una gran piña.

Exacto, y eso que somos bastantes eh… Al fin y al cabo, si es un equipo muy grande, acaba siendo un descontrol, pero en nuestro caso no, pues tal y como te lo he comentado antes, todo el mundo te ayuda, te anima, etc. No sé, es distinto…

– ¿Y qué tal te ha ido la pretemporada invernal mental y físicamente?

Hemos estado en contacto, pero por el tema de pandemia menos que el año pasado, pues al final es muy complicado, ya que vivimos en distintos puntos del país y, sinceramente, es un peligro hacer concentraciones ahora… Pero bueno, nos hemos conectado desde la distancia [risas].

– ¿Y qué tal encaras la temporada? ¿Ilusionada? Tu padre me comentaba que, en este primer año, lo más importante sería aprender y amoldarte a la nueva categoría…

Exactamente. Soy consciente de que este 1. año de Sub23 será muy duro no solo físicamente, sino también mentalmente, ya que pasas de verte delante en juniors, ir con la Selección Española y Madrileña a unos Campeonatos y acabar dentro de las 5 primeras a igual darte con un canto dientes por simplemente poder acabar la prueba en el pelotón.

Así pues, es un paso que hay que saber superarte mentalmente en plan: ‘entreno porque estoy aprendiendo, por lo que este año me tiene que servir para aprender y seguir formándome’. En ese sentido, soy una persona que siempre he sabido llevar la presión súper bien, y lo cierto es que este año estoy súper tranquila, pues tengo la confianza de decirme: ‘voy a ayudar al equipo en lo que pueda, pero, sobre todo, voy a aprender.

© PEDRO HORCAJADA

– Además, el tema mental es importantísimo… El aspecto físico tiene arreglo, pero el mental es más delicado…

Exacto, así es. Si físicamente estás mal puedes entrenar y, antes o después, lo acabas solucionando, pero si te da un bajón mental estas acabada física y mentalmente… Por lo tanto, este año lo cogeré con calma y seguiré entrenando como lo he estado haciendo hasta ahora.

– ¿Y qué tal la carrera que realizasteis en Villava? Te lo pregunto porque me comentaron que hubo muchas caídas, que no paró de llover…

Aquel día hizo frío, mucho aire, diluviaba,… Nos dijimos: ‘madre mía, todo junto…’; fue como empezar a lo grande [risas]. Como bien dices, hubo muchas caídas, pero, por suerte, no vi ninguna, ya que en todo momento fui delante y, gracias a ello, no me pilló ninguna cerca…

Además, el suelo estaba mojado, llovía todo el rato, etc., pero en mi caso pensaba que después de tanto tiempo de inactividad me costaría bastante colocarme, pero lo cierto es que no tuve ningún problema en este sentido, ya que me encontré bastante bien.

– Algunas me comentaron que, viendo las condiciones climatológicas, su único objetivo era poder esquivas todas las caídas y acabar la carrera…

Sí, exacto. En mi caso, salí diciéndome:’ hay que acabarla como sea, has venido aquí y tienes que acabar….’ Pero, sí, sí, siempre con eso de que el objetivo es casi como no caerte e ir delante, delante, delante,… para que de esa manera no te pillen las caídas… Al final, mi objetivo se cumplió, ya que pude acabarla con el grupo.

– ¿Y qué tal te encontraste en tu primera carrera de Sub23? ¿Qué sensaciones?

Pues muy bien, la verdad. No obstante, lo que ocurre es que, como en las carreras del Torneo Euskaldun hemos estado corriendo junto con las Sub23 – Élite, para mí esta carrera no ha sido ningún cambio, ya que, además de seguir haciendo lo mismo que siempre, lo hice sin presiones ni nada, pues antes solía decirme: ‘tengo ahí el pódium, venga… [risas]’.

Aquel día fue como ir a ayudar al equipo y, de hecho, durante la carrera tuvimos una fuga delante, una escapada del que, a la postre, salió la vencedora final, nuestra compañera Isabel Martín. Aun así, mi primera carrera tampoco fue algo como un trauma: acabé motivada, y me dije: ‘joe, estoy haciendo las cosas bien, pues me he encontrado muy bien.’ Así que sí, muy bien, muy contenta y con muchas ganas de las carreras que vienen ya.

– Si todo va bien, ¿qué calendario tenéis programado realizar?

Sobre todo tenemos planteado realizar todas las pruebas que se puedan del Torneo Euskaldun, pues es donde más carreras hay y que más se llevan a cabo. Además, también tenemos pensado acudir a las de la Copa de España Féminas Cofidis y también a las pruebas del calendario UCI que se puedan, ya que también hay una carrera internacional fuera… Pero claro, siempre estás a expensas de que no te suspendan del calendario por la pandemia…

Pero… ya te digo, la idea es esa, correr todas las del Torneo Euskaldun y del ámbito nacional… De hecho, ya hemos podido correr una, como la de Villava, una prueba que es puntuable para el Ranking Nacional. En mi opinión, eso es un incentivo para que los clubs que quieran organizar las pruebas pueden pensar: ‘este se ha podido llevar a cabo y no ha pasado nada…’

– Además, vuestra Federación, junto con la de Castilla y León y la de Castilla-La-Mancha, han sacado la ‘Liga Interautonómica’ que estará formada por diversas pruebas…

Sí, eso es. Entre las tres han sacado dicha Liga que me comentas, y la verdad es que eso me alegra muchísimo, porque ya te digo, eso es lo que tienen que hacer, organizar carreras, porque es ahí donde realmente te curtes… Pero, eso sí, espero que no se suspendan por la pandemia [risas].

© PEDRO HORCAJADA

– Cristina Arconada, la persona que ha sido hasta el pasado año vuestra seleccionadora, me comentó que han podido sacarla adelante a base de dar la lata y dar la lata…

Sí, sí, es que es así como al final se consiguen las cosas, porque si no insistes, no te hacen ni caso [risas]. Aunque te llamen pesado, el que la sigue la consigue.

– Hasta ahora me he centrado en la especialidad de ruta, pero la has solido compaginar junto con la de CX…

En la actualidad ya no compito en CX, ya que al disponer del tiempo suficiente, decidí dejarla. Aun así, he estado realizándola hasta 2 años, pero una vez que llegas a juniors y al 1. año de Sub23 te exige mucho sacrificio, por lo que si quieres hacer bien una cosa, no puedes estar en las dos. Así pues, a partir de juniors, mi prioridad era la ruta, pero he de admitir que el CX me apasiona, ya que el ambiente de las carreras, la propia competición, etc. me encantan… Pero bueno, tal y como te lo he comentado antes, hay un momento en el que tienes que elegir, ya que llegas a tales niveles que no puedes hacer todo…

Por tanto, decidí escoger únicamente la carretera, pues, además de ser donde más cómoda me siento a nivel de resultados, es donde sinceramente más futuro vislumbro.

– ¿Qué es lo que te aporta cada especialidad en la otra?

En mi caso, lo que el CX me daba era fondo, rollo pulso, el saber ir a una intensidad muy fuerte durante 1 hora; eso, unido a la técnica que también me proporcionaba, los agradecía un montón en carretera, pues, evidentemente, el CX (y el MTB también) te otorga esa técnica que te comentaba. Sinceramente, cualquier niño de escuela debería probar todas las modalidades, porque todas te aportan algo para la otra.

– Cristina Arconada me comentaba que hasta cierto punto (por ejemplo, hasta cadetes), los niños deberían tener la oportunidad de practicar todas las modalidades y que luego decidan ir por uno u otro camino…

Exactamente, sí, sí. Ahora en Madrid están haciendo una Liga de Pista, que sería algo como una liga que cuenta todas las pruebas y donde la ganadora final es quien obtiene la mayor puntuación contando todas las modalidades. A ver, ganar es importante, pero como te lo he comentado antes, creo que todos los/as niños/as que están en fase aprender deberían probar todo, ya que es así como realmente conocen lo que les gusta y lo que no.

En mi caso, practicaba todas las modalidades, pero tras un tiempo, decidí dejar la MTB, pues me di cuenta de que no me gustaba… Pero claro, si no la hubiese probado, a lo mejor ahora diría que igual me gustaba… Practicar diferentes modalidades te aporta técnica desde pequeña, pues cuando eres pequeña es cuando realmente aprendes… Con el tiempo se suele ir cogiendo, y ya cuando eres te vuelves más mayor lo tienes ahí y es mucho más fácil para, por ejemplo, encarar las bajadas en pruebas de carretera…

– Por lo menos que se tenga la oportunidad…

Sí, sí. A ver, evidentemente hay gustos y gustos, y a cada uno le gusta lo que le gusta, pero por lo menos que se tenga la oportunidad de probar todo.

– Cambiando de tercio y entrando en la recta final, ¿cómo es Ania en su vida personal y cotidiana?

Me considero luchadora, aunque he de admitir que no me gusta describirme a buenas a mí misma [risas]. Soy muy perseverante, ya que si me propongo algo, lo tengo que hacer sin rendirme… Además, me exijo tanto a mí misma que, a veces, hasta no es bueno… y eso lo sé, porque al final te frustras si no lo consigues…

Evidentemente, todas las cosas tienen su punto bueno y malo, pero el hecho de llevarme a mí misma hasta el límite ha hecho posible que haya podido conseguir todo lo que he conseguido, pues si me hubiera rendido no estaríamos aquí hablando… Además, este deporte es muy duro, pues tienes que dejar de lado muchas cosas, ya que hay veces en las que tus amigas se van de fiesta y tú, a las 12, tienes que ir a casa porque tienes un entrenamiento/carrera al día siguiente. En esos momentos mis amigas me suelen decir: ‘va, quédate, no seas sosa…’, a lo que les respondo: ‘no puedo…’. Por darte otro ejemplo, suelen ir a cenar por ahí algo de comida rápida y, en mi caso, no puedo comer lo mismo que ellas, pues igual se ‘pillan’ una hamburguesa y yo como una ensalada… [risas].

Parecen tonterías, pero estas cosas que te he comentado las hacen personas que son perseverantes, por lo que es ahí donde muchas veces radica la diferencia algo como en plan: ‘me he comprometido a esto, quiero hacer esto, por lo que tengo que hacerlo…’. Y… bueno, también quiero añadir que soy amable [risas]. Me considero una persona agradable, bastante tranquila y que, con mi padre, disfruto mucho muchísimo [risas].

– Ahora que mencionas a tu padre… Antes de entrevistarte me comentó que eras una persona muy abierta, y la verdad es que ahora mismo lo puedo corroborar…

Sí, a ver, no tengo vergüenza, y lo cierto es que no me importa hablar con cualquier persona, ya que casi me da más vergüenza hablar con alguien que conozco que con alguien que no conozco [risas]. Lo dicho, en eso no tengo ningún problema, pues no soy tímida ni nada.

© MARTÍN EARLY

– Antes has comentado que algunas veces tus amigas iban de fiesta y tú no podías… Relacionado con ello, ¿hay algo que te haya ‘dado’ y/o ‘quitado’ este deporte?

Sí, pero también me ha dado, pues aunque te quita por una parte te da por otro lado… Por ejemplo, te da esa oportunidad de vivir cosas que mis amigas no tienen, como lo es por ejemplo el poder viajar por toda España, conocer a gente de todos sitios, vivir experiencias únicas y anécdotas de todo tipo etc.; eso solo pasa si las vives en la bici.

Además, te ayuda a encontrarte físicamente al 100%: desde siempre he estado acostumbrada a hacer deporte, y en mi caso hay veces en las que te notas como si te han quitado algo, como que te falta una parte de ti y que no estás completa [risas].

En cuanto algo que te quite… Pues mira: igual te quita la parte de la vida en la que mejor lo pasas, ya que la juventud y la adolescencia es como muy intensa, pero, claro, el ciclismo también te quita cosas malas… Entonces, pues bueno, tampoco es que me quite el sueño… es más: me alegra más que frustrarme.

– Si tuvieses que poner ambas cosas en una balanza, ¿crees que ha merecido la pena y que compensa?

Sí, sí, al 100%, y la verdad es que lo volvería a hacer esta elección… A ver, es verdad que hay momentos que son muy duros y que cuando no estás en tu mejor momento hay veces en las que te replanteas muchas cosas, pero cuando a continuación piensas fríamente, te das cuenta de todo lo que aporta y que las cosas que te da son muchos más que las que te quita.

– Además, alguna veces suele pasar que no puedas acudir a una carrera y, al ver las imágenes, decirte: ‘joe, me gustaría estar allí…’

Claro, porque luego ves fotos de la carrera y piensas: ‘joe, qué rabia, de verdad,…’. Suele ser en esos momentos en los que realmente te das cuenta de que te gusta muchísimo, pues tampoco te irías a entrenar todos los días 3 horas si no te gustara esto… A ver, esto es un sacrificio muy grande y que si realmente no te gustara no lo harías…

– ¿Tienes algún sueño que te gustaría cumplir, bien sea en el ámbito personal, bien en el deportivo?

Personalmente me encantaría sacar la carrera y tener un buffet de Psicología y/o una clínica de consulta propia. En cuanto a lo deportivo, me gustaría poder llegar a un equipo World Tour para cobrar y dedicarme a ello, ya que, directa o indirectamente, te estás sacrificando muchísimo para llegar lejos.

– Ahora que mencionas el Grado de Psicología… ¿cómo te decantaste por este Grado universitario?

Durante toda mi vida he querido estudiar Enfermería, pero claro, y como bien sabrás, en el Bachillerato suele pasar como que de repente te da un cambio la cabeza y algo que querías hacer desde hace tiempo ya no lo quieres. Además, desde pequeña me he dado cuenta que sé escuchar muy bien a la gente, y además suelo fijarme un montón en los gestos de la gente… Soy bastante observadora en este sentido.

Asimismo, me encanta dar consejos, escuchar y dar mi opinión, etc., por lo que me di cuenta de que realmente quería estudiar Psicología… Hasta el momento, este Grado me está a encantando, pero, obviamente hay asignaturas que… [risas]. Pero bueno, tal y como te he comentado antes, esto es lo que realmente me gusta: es realmente interesante, pues mientras vas estudiando, te ayuda a conocerte a ti misma y conocer lo que está pasando en tu interior, y esto es algo que estoy seguro que me va a venir muy bien en la bicicleta.

– Ahora que lo comentas, y si en un futuro tienes que enfrentarte mental y/o físicamente a una situación difícil, le podrás hacerle frente mucho mejor, pues ya atesoras experiencia para sobrellevarlo lo mejor posible…

Sí, sí, eso es. A ver, aún llevo medio cuatrimestre de carrera (estoy en el 2º cuatrimestre del 1. año), pero claro, cuando por ejemplo vaya por el 4. año estaré acabando la carrera y, obviamente, sabré mucho más…

© PEDRO HORCAJADA

– ¿Y qué tal es estudiar desde la distancia? ¿Difiere mucho entre aprender presencialmente a hacerlo digitalmente?

No tiene nada que ver, pero para mí este es la mejor forma que podría tener para estudiar, pues puedo compaginarlo con la bici, ya que a lo mejor hago una cosa a la mañana y otra a la tarde… A ver, en Madrid hay muchas universidades, pero la más cerca que tengo está en Alcalá de Henares, pero resulta que no hay el Grado que quería, por lo que para estudiarlo presencialmente tenía que ir muy lejos todos los días, por lo que sopesé lo siguiente: ‘si me voy todos los días tan lejos a estudiar, voy a llegar a casa a las 7h de la tarde y no podré entrenar…’

Asimismo, me dije: ‘voy a probar aquí (en la UNED), y a ver qué tal’. Ahora mismo vivo más tranquila, ya que me levanto a las mañanas y me voy a entrenar, por lo que no tengo ningún problema por si se me hace de noche… Cuando llego de entrenar, me pongo a estudiar, luego como, a continuación vuelvo a estudiar, etc. Lo dicho: estoy como más tranquila…

Pero claro, obviamente es mucho más duro, ya que no es lo mismo ir a clase todos los días que tener únicamente 2 días de clase a la tarde a la semana y tener todo lo demás para planificarte por tu cuenta… Pero ya te digo: hay que ser muy trabajadora y muy organizada, porque si no lo eres, no lo sacas adelante. En mi caso, me está salvando la vida, porque, tal y como te lo he comentado antes, puedo compaginar ambas cosas perfectamente.

– Por lo que te entiendo, llevas todo al día, ¿verdad? Porque claro, si lo vas dejando, dejando, dejando,… luego se te acumulan las cosas y empiezan las prisas…

Sí, sí, exactamente. Además, a veces es malo ser demasiado responsable, porque eso te agobia más. Así pues, en mi caso me gustaría serlo menos, pero cuando finalmente lo sacas adelante te dices ‘joe, qué bien, valió la pena’.

– ¿Tienes alguna afición en particular?

Mmmh… no, realmente no. Durante el confinamiento sí que vi muchas series, pero lo cierto es que no tengo tiempo para esto, pues entre lo que tengo que estudiar, entrenar, etc., al final no me da tiempo para nada.

Hobby, como tal…, y aunque parezca mentira, no lo tengo. A ver, diría la bici, pero es que la bici es mi deporte, por lo que ya no puedo decir que sea mi hobby… Qué sosa, ¿no? [risas].

– No, no, te lo preguntaba básicamente porque algunas personas me comentaban que durante el confinamiento, por ejemplo, salsearon un poco en temas de cocina y empezaron a probar cosas…

Bueno, a ver… Si quieres que te diga la verdad, cocinar me aburre [risas]. Evidentemente, me gusta comer, pero si me pongo a hacer cosas en la cocina al final caigo en la tentación, por lo que por ello intento no arrimarme a la cocina, pues sé que, si no, voy a empezar a comer… [risas].

– ¿Podrías contarnos alguna anécdota graciosa?

Era el día en el que estábamos en los Campeonatos de España de CX que se disputaron en Legazpi en nuestro 2º año de cadetes… Aquel día fue prácticamente de piscinas de barro, y fíjate las condiciones en las que se encontraba el circuito que solo pudimos dar una vuelta en vez de las 2 que estaban programadas, ya que los jueces decidieron que el trazado se encontraba en mal estado por culpa del barro y había que neutralizarlo. Así pues, al paso por meta tras la conclusión de la 1ª vuelta fue cuando tomaron las posiciones que, a la postre, serían los resultados finales: en mi caso acabé en la 7ª posición, y como en aquel momento mi compañera María Parajón iba escapada en 1ª posición, fue ella quien, finalmente, se proclamó campeona de España.

Una vez acabada, 3-4 compañeras fuimos a una de las rampas que era como un gran tobogán de barro, y empezamos a tirarnos por ahí como si fuera un tobogán… Resulta que, mientras hacíamos ello, nos grabaron, y la verdad es que el vídeo se hizo viral, pues muchas cuentas extranjeras de ciclismo empezaron a subirlo a Internet… Esto fue algo que a mí sí que me impactó, y lo cierto es que me resultó muy divertido [risas].

– Ya para acabar, ¿qué objetivos te pones a ti misma, bien sea en el ámbito personal, bien en el deportivo?

Dar siempre el máximo que pueda y nunca conformarme. Si te digo la verdad, no me gusta conformarme con las cosas, y es por ello que intento llegar siempre al límite y dar lo mejor de mí. Así pues, y aunque me salga mal o lo que sea, estaré satisfecha si sé que realmente he luchado hasta al final, y si aunque no consigo finalizar una prueba pero sé que hasta el momento de retirarme he dado todo lo que tenía, estaré muy contenta conmigo misma. Evidentemente, no puedo exigirme más de lo que puedo, ya que cuando lo das todo no te puedes machacar…

______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Hasta aquí la entrevista del día de hoy… ¡Espero que haya sido de vuestro agrado y que hayáis podido conocerla más a fondo!

*** P.D. 1: LA ENTREVISTA FUE REALIZADA EN CASTELLANO MEDIANTE LLAMADA TELEFÓNICA. ***

*** P.D. 2: SI ALGUIEN ESTUVIESE INTERESADO/A EN ESCUCHAR LA ENTREVISTA ORIGINAL (EL AUDIO DE LA ENTREVISTA), NO HABRÍA NINGÚN PROBLEMA EN ENVIÁROSLO, SIEMPRE Y CUANDO LA ENTREVISTADA LE DÉ EL VISTO BUENO A ELLO.

Ania Horcajada Río Miera - Cantabria Deporte